Gobiernos de derecha y extrema derecha en América Latina replican el modelo de la administración estadounidense de Donald Trump, incorporando a millonarios en sus gabinetes ministeriales como estrategia para colocar a la élite financiera y conservadora en tareas gubernamentales.
El gobierno de José Antonio Kast no constituye una excepción. Varios miembros millonarios integran su equipo en funciones estratégicas. Muchos de estos funcionarios carecen de trayectoria política, del sector público o académico, siendo su principal atributo su pertenencia a la élite económica y sus posiciones conservadoras.
Esta situación incluye casos particulares, como la medida impulsada por la administración Kast de eximir del pago de contribuciones a personas de tercera edad, iniciativa que generó beneficios monetarios para varios miembros del gabinete al no establecer distinciones por nivel de ingreso. Entre estos se encuentran el ministro de Relaciones Exteriores, José Pérez Mackenna, quien dejará de pagar más de 23 millones en contribuciones y posee una casa de 2.140 millones de pesos; el de Defensa, Fernando Barros, que no pagará 12 millones y es dueño de una propiedad de 1.217 millones; el de Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, que dejará de pagar aproximadamente 4 millones de pesos y tiene un inmueble de 450 millones, y el de Agricultura, Jaime Campos, que no pagará casi 3 millones en contribuciones siendo propietario de una casa de 332 millones de pesos.
Según un estudio de Juan Andrés Mena de la Fundación Nodo XXI, siete miembros del gobierno, incluyendo al mandatario, se ubican en el 1% más rico del país, segmento que concentra el 39,56% de la riqueza nacional. El ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, posee un patrimonio de 100 millones de dólares, y el titular de Defensa, Fernando Barros, de 85 millones de dólares, ambos ubicados en el 0,01% más rico del país.
De acuerdo con el estudio de Nodo XXI, los principales millonarios del gobierno Kast son Barros con 679.036.656.000 millones de pesos, Mas con 264.653.988.000 millones, el canciller Francisco Pérez Mackenna con 56.608.016.000 millones, la ministra de Ciencia y Tecnología Ximena Lincolao con 51.828.849.000 millones, y el subsecretario de Obras Públicas Nicolás Balmaceda con 34.481.407.000 millones de pesos.
Completan la lista José Ignacio Vial, subsecretario de Medio Ambiente con 12.605.730.000 millones, el Presidente José Antonio Kast con 5.091.912.000 millones, el titular de Seguridad Pública Martín Arrau con 5.034.319.000 millones, María Elisa Cabezón, subsecretaria de Previsión Social con 3.590.563.000 millones, el ministro de Interior Claudio Alvarado con 2.378.731.000 millones, el de Hacienda Jorge Quiroz con 2.220.802.000 millones, y de Vivienda Iván Poduje con 2.020.416.000 millones de pesos.
Muchos de estos funcionarios formaron parte de directorios de consorcios financieros y grandes empresas, participando en negocios multimillonarios. Por esta razón, se han presentado denuncias indicando que la megareforma tributaria y financiera impulsada por este gobierno beneficiará a ministras, ministros, sus socios y familiares, además de favorecer sus futuras reincorporaciones al sector privado.
Con Información de elsiglo.cl



