El presidente de Argentina, Javier Milei, inauguró este jueves la primera jornada del Foro Madrid, un evento de derecha que se celebra en el Centro de Eventos Casa Piedra de Santiago, con un discurso de marcado carácter ideológico en el que realizó críticas severas contra la izquierda global, la gestión del expresidente chileno Salvador Allende y el gobierno español de Pedro Sánchez.
Durante su intervención, el mandatario argentino expresó su satisfacción de estar nuevamente en Chile, refiriéndose a lo que denominó como «la victoria y reciente asunción de mi amigo José Antonio Kast». Seguidamente, dedicó pasajes críticos a la historia reciente chilena, señalando que «tras el derrocamiento del comunista Allende, Chile entró en un período de estabilidad y crecimiento que se extendió por más de 40 años». En ese sentido, responsabilizó a las universidades y medios de comunicación de haber «socavado y vilipendiado» las ideas de la libertad, lo que según su perspectiva originó un estallido social que calificó como una «noche oscura» ya superada.
Milei empleó su característica retórica confrontacional para convocar a los sectores de derecha a «unir fuerzas» a nivel global con el fin de enfrentar lo que definió como el «cáncer de la izquierda». «El mejor antídoto contra estos zurdos mugrosos negadores de la realidad son los datos», expresó el jefe de Estado argentino, defendiendo además su gestión económica al afirmar que su administración «ha sacado de la pobreza a más de 14 millones de argentinos».
El mandatario realizó observaciones irónicas respecto de la cobertura mediática de su gestión: «¿Ustedes se imaginan lo que estarían diciendo si estos logros en materia social los hubiera hecho el peronismo? Hoy, por lo menos el 50% de las calles de Argentina llevarían mi nombre. Pero claro, ¡no soy peronista!».
Las críticas de Milei también se dirigieron hacia el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, y el Partido Socialista Obrero Español. «Pedrito en España está más sucio que una papa», expresó el gobernante argentino, acusando a su administración de ser un «Gobierno de ladrones». Milei responsabilizó al gobierno español por la crisis migratoria de Ceuta y por «degradar sistemáticamente la identidad española», aseverando que «Les enseñan a los españoles a odiarse y a tener vergüenza de sí mismos, allanando el camino para las hordas extranjeras que terminarán reemplazándolos».
Tras concluir su alocución con su tradicional grito de «¡Viva la libertad carajo!», Milei continuó con su agenda en Santiago, que incluye reuniones con la subsecretaria de Diplomacia Pública de Estados Unidos, Sarah Rogers, y un encuentro bilateral con el presidente José Antonio Kast.
Con Información de desenfoque.cl

