Jueves, 23 de Julio de 2026
Nacional

La oposición enfrenta profunda crisis institucional

En el país existe un único punto de coincidencia: la oposición se encuentra desorientada, carece de ideas claras, sus propuestas no son conocidas, presenta divisiones internas incluso dentro de sus propios partidos, no tiene liderazgo definido ni visión de futuro. Su más reciente accionar fue oponerse a la ley de Reconstrucción, especialmente en materia tributaria, y presentar un recurso ante el Tribunal Constitucional.

Sobre esto surgen varias interrogantes. En primer lugar, considerando que el Gobierno cuenta con mayoría en el Congreso para aprobar la ley, ¿no habría sido más conveniente dialogar sobre cambios que la mejoraran, como hicieron senadores del PPD, si de todas formas sería aprobada? En segundo término, si se optó por negarle el apoyo al Ejecutivo, ¿estaban priorizando sus intereses políticos por sobre el beneficio de Chile?

En tercer lugar, incluso con esa estrategia, ¿consideran que el electorado prefiere una política de diálogo o de confrontación? En cuarto lugar, algunos dirigentes de oposición han mencionado que presentaron propuestas al Gobierno que no fueron consideradas. ¿Cuáles fueron esas propuestas concretas? Parece que las habría hecho el Servicio Secreto, ya que no se informó al sector ni al país. Incluso la propuesta del PPD se conoció cuando ya se estaba firmando el acuerdo. Si la oposición se cierra en su dirigencia, no tendrá presente ni futuro alguno.

Es cierto que algunos pretenden emular el modelo Kast, quien como parlamentario y candidato se oponía a toda iniciativa proveniente de la centroizquierda e incluso de ciertos sectores de la centroderecha. Su campaña fue agresiva y confrontacional, atacando a todos los que se interpusieran, incluso de su propio sector. Sin embargo, analizando los resultados, su votación real en la primera vuelta fue de 24,46%. El resto correspondió a una votación por el mal menor, de quienes ante el fuerte anticomunismo existente en el país prefirieron a Kast. De la misma forma que en la elección anterior prefirieron a Boric frente al mismo Kast.

En conclusión, fue el deficiente manejo político de los partidos de centroizquierda el que entregó la victoria a Kast. Las encuestas indicaban que Tohá era una mejor candidata para enfrentar a Kast, pero se continuó por el camino equivocado.

Hoy no se advierte que se haya aprendido de esos errores. Se persiste en una alianza con el Partido Comunista que finalmente resta más de lo que suma. Particularmente porque se trata de un partido anquilosado, que mantiene planteamientos del siglo XX ya superados. Su candidata y el sector más joven no han logrado transformar la visión del partido, y el anticomunismo arraigado en el país, especialmente en sectores medios y altos, aunque también presente en sectores populares, seguirá siendo un obstáculo.

Parece imperativo construir una alianza sólida cuyos fundamentos sean la socialdemocracia y el socialcristianismo, con el propósito de recuperar la Concertación en su versión 2.0, ya que generó tanto desarrollo en el país que la población lo reconoce, valora y demanda. Es urgente establecer una propuesta de centroizquierda sólida, diferenciada, con visión de futuro y con planteamientos claros que se comuniquen permanentemente con los electores, no solo en periodos electorales.

Lo preocupante es que si la centroizquierda no asume este desafío, el PDG ocupará ese espacio y se tendrá un próximo gobierno populista. Eso es lo que está construyendo la actual oposición débil, imprecisa y poco consistente.

Con Información de desenfoque.cl

gerente

Redacción.

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