La Sala de la Cámara de Diputados aprobó en general, con 128 votos a favor, un proyecto de ley destinado a sancionar la creación y distribución de deepfakes producidos mediante inteligencia artificial. La iniciativa establece un marco legal para salvaguardar la integridad digital de las personas ante imitaciones realistas de su imagen, cuerpo o voz utilizadas para propósitos ilícitos.
El proyecto contempla sanciones económicas significativas para quienes generen o difundan estos contenidos con el propósito de perpetrar fraudes, extorsiones o afectar la honra de terceros. Las multas oscilan entre 5 mil y 10 mil UTM, equivalente a aproximadamente $358 millones y $716 millones respectivamente.
Asimismo, la legislación faculta a los tribunales para ordenar medidas cautelares inmediatas, incluida la eliminación o bloqueo del contenido digital, con el fin de prevenir daños potencialmente irreparables. Durante el debate, la diputada Priscilla Castillo (DC) señaló la velocidad con que se propaga la desinformación, advirtiendo que “una mentira puede recorrer el país en cuestión de minutos”, lo que complica la reversión del daño incluso con sanciones posteriores.
El proyecto define los deepfakes como representaciones digitales falsas pero creíbles que sintetizan atributos de una persona real para inducir error o engaño respecto a su identidad o acciones. El Artículo 5° reconoce el derecho de toda persona a que su imagen, cuerpo o voz no sean utilizados para generar representaciones falsas mediante inteligencia artificial u otras tecnologías.
En los debates parlamentarios se enfatizó el componente de género de esta problemática. La diputada Irací Hassler (PC) señaló que niñas, adolescentes y mujeres son las principales víctimas de esta violencia digital y desinformación, subrayando la responsabilidad estatal ante estas nuevas herramientas tecnológicas.
No obstante el respaldo inicial, algunos legisladores expresaron inquietudes respecto a posibles efectos adversos sobre la libertad de expresión o el desaliento a desarrollos tecnológicos válidos. También permanece en debate el nivel de responsabilidad que asumirán las plataformas digitales al determinar qué contenidos deben ser eliminados de sus sitios.
Con Información de desenfoque.cl
