Viernes, 10 de Julio de 2026
Nacional

Iniciativa “Voces que Recuerdan” busca preservar testimonios históricos a través de plataforma digital

En conmemoración de los 50 años de la Vicaría de la Solidaridad, la periodista Odette Magnet y el abogado Álvaro Varela Walker, Vicepresidente del Directorio de la Fundación de Documentación y Archivo de la Vicaría de la Solidaridad (Funvisol), convocaron durante 2025 a un conjunto de personas que vivieron, acompañaron o testimoniaron la labor de esta institución entre 1976 y 1992. Se trata de testimonios en primera persona que serán publicados a lo largo de 2026 en el especial Voces que Recuerdan, iniciativa generada por la Fundación Funvisol.

El miedo fue lo que llevó a María Eugenia Lorenzini a las puertas de la universidad. El temor surgía ante la presencia de militares uniformados y armados que solicitaban documentos de identidad para el ingreso a las escuelas, así como ante los paneles que mostraban nombres de suspendidos o expulsados. La angustia aumentaba con la posibilidad de ser interrogado por autoridades y con la constatación de que cada vez asistían menos compañeros a clases.

En ese contexto, los profesores y el personal administrativo habían cambiado. La sensación de desamparo era palpable al enterarse de búsquedas incesantes de personas que no aparecían. A pesar de que las noches eran cálidas y los días soleados, nada permanecía igual. Cada persona llevaba consigo su propia censura y guardaba un pañuelo blanco para emergencias bajo el toque de queda, temeroso de ser atacado sin poder escuchar las advertencias.

Familias enteras —madres, padres, hijos, abuelos, maridos y esposas— se vieron afectadas por desapariciones forzadas, recurriendo infructuosamente a carabineros y ministerios en busca de respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.

En medio de esta situación, un grupo de hombres y mujeres valientes dejó de lado sus propios temores para buscar la verdad y enfrentar a quienes utilizaban la represión para silenciar cualquier oposición. Las personas que no habían sido escuchadas encontraron en la Vicaría una institución que levantara su voz, mientras que quienes habían agotado sus recursos legales encontraron apoyo y esperanza.

La Vicaría de la Solidaridad funcionó como una fortaleza. Sus instalaciones proporcionaron refugio y asistencia legal a las víctimas. Quienes trabajaban allí buscaron información sobre desaparecidos, interpusieron recursos judiciales, visibilizaron hechos graves ocultados bajo la impunidad y permitieron que la condena internacional de la dictadura fuera posible.

María Eugenia Lorenzini expresó su gratitud hacia la Vicaría de la Solidaridad, el Cardenal Raúl Silva Henríquez y todos quienes laboraron en ella arriesgando sus vidas para proteger a muchos y evitar que los hechos ocurridos en Chile quedaran sin castigo. Destacó la importancia de sus archivos y documentos en los procesos judiciales posteriores contra violadores de derechos humanos durante la dictadura de Pinochet.

El legado de esta institución continúa vigente como símbolo de resistencia y defensa de la dignidad en Chile.

Con Información de desenfoque.cl

gerente

Redacción.

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