Miguel Mario Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la República, pronunció un discurso en el acto político cultural por el Centenario de Fidel y la clausura del I Coloquio Internacional Fidel: legado y futuro, realizado en el teatro Carlos Marx el 13 de agosto de 2026.
En su intervención, Díaz-Canel afirmó que Fidel vive a través de las mujeres y hombres de diversas épocas, geografías y etnias que dedicaron sus vidas a la lucha por un mundo mejor. Describió al Comandante en Jefe como un guerrero, rebelde y luchador que trascendió las fronteras de Cuba para convertirse en una figura de alcance humanitario.
El coloquio contó con más de 1.500 participantes de 63 países, incluyendo 500 cubanos, que desbordaron los espacios del Palacio de Convenciones. El Presidente reconoció que miles de personas interesadas del exterior no pudieron asistir, así como muchos cubanos que enfrentaron limitaciones logísticas.
Díaz-Canel enfatizó que ser fidelista representa una actitud honorable ante la vida y significa definirse como un permanente luchador antimperialista contra todas las injusticias del mundo. Destacó que el legado del Comandante en Jefe continúa siendo expandido por cientos, miles y millones de personas de diversas edades y creencias en casi todo el mundo.
El mandatario celebró especialmente la participación de la juventud en el foro del coloquio, a la que denominó la Generación del Centenario de Fidel. Señaló que los jóvenes demostraron una madurez impresionante al defender orgullosamente sus principios revolucionarios, a pesar de los riesgos y amenazas que enfrentan en tiempos de resurgimiento de prácticas macartistas de la Guerra Fría.
Hizo referencia a una Reflexión publicada por Fidel el 12 de agosto de 2016, una víspera de su último cumpleaños físicamente entre sus compatriotas, en la cual el Comandante recordaba su niñez, su padre emigrante español y Birán, la finca familiar donde aprendió a amar la naturaleza.
Díaz-Canel subrayó que de Fidel aprendieron tres principios irrenunciables: la independencia del país, la Revolución y los valores y conquistas que representa el socialismo. Expresó que bajo esa premisa se emprende un desafiante proceso de Transformaciones Económicas y Sociales con prioridad en el bienestar del pueblo y la justicia social.
El Presidente afirmó que la presencia de tantas personas en Cuba, a pesar del bloqueo y acoso imperialista, constituye el mejor monumento a la memoria de Fidel Castro Ruz en su primer Centenario. Concluyó que cuando los historiadores del futuro busquen al Comandante en Jefe, no verán solo a un hombre, sino a un pueblo y a millones que, inspirados en su ejemplo, se ganaron un lugar en la historia enfrentando sin rendirse al imperio más poderoso y criminal, y venciendo.
Con Información de elsiglo.cl



