La vicepresidenta de la Mujer y Equidad de Género de la CUT, Karen Palma, se refirió a las declaraciones del ministro del Trabajo, Tomás Rau, quien ha defendido la necesidad de modificar el reglamento de la Ley Karin debido a los problemas identificados durante sus dos primeros años de aplicación.
Desde la Central Unitaria de Trabajadores señalaron que comparten la necesidad de realizar mejoras, pero advirtieron que estas no pueden convertirse en nuevos obstáculos para quienes denuncian situaciones de violencia, acoso o abuso en sus lugares de trabajo.
“Queremos que se avance, pero que se haga bien. Si después de dos años existen problemas en la implementación de la Ley Karin, ocupemos ese diagnóstico para fortalecerla. Lo que no podemos hacer es instalar filtros que dificulten las denuncias y terminen desprotegiendo a las víctimas”, afirmó Palma.
Palma destacó que uno de los principales problemas que debe enfrentar el Ejecutivo son los tiempos de tramitación de las denuncias y las capacidades actuales de la Dirección del Trabajo.
“Si tenemos investigaciones que están tardando ocho, nueve o diez meses, la respuesta debe ser fortalecer la Dirección del Trabajo para que tenga mayor capacidad de prevención y fiscalización. No podemos solucionar un problema de gestión haciendo más difícil que una trabajadora o un trabajador pueda denunciar”, sostuvo.
La dirigenta convocó al Gobierno a ampliar el alcance de la discusión e impulsar, conjuntamente con trabajadores y empleadores, medidas de prevención que aborden las causas de la violencia y el acoso laboral.
“Hemos propuesto una política pública tripartita y una campaña nacional por espacios laborales libres de violencia, abusos y acoso. Esperamos que el Gobierno y la CPC también pongan sus energías y voluntad política en ese objetivo”, indicó.
Palma agregó que la discusión sobre empleo debe incluir las condiciones en que las personas realizan su trabajo.
“Mejorar el empleo no es solamente generar puestos de trabajo. También significa mejorar las condiciones laborales, la seguridad y la calidad de vida de las y los trabajadores. Ese debiera ser el horizonte de cualquier modificación a la Ley Karin”, enfatizó.
La vicepresidenta recordó que la normativa forma parte de los avances de Chile para cumplir con el Convenio 190 de la OIT sobre violencia y acoso en el mundo del trabajo.
“Estamos disponibles para mejorar la ley y su implementación. Pero avanzar no puede significar retroceder en derechos. Necesitamos más prevención, mayor capacidad de fiscalización y más protección para las víctimas, no nuevas barreras para denunciar”, concluyó.
Con Información de elsiglo.cl


