Domingo, 23 de Agosto de 2026
Nacional

Análisis de información y crónica desde Cuba

Siete días en La Habana no son suficientes para comprender completamente la situación que vive Cuba, aunque permiten acercarse a la realidad. Recorrer las calles, incluso durante la noche cuando están prácticamente a oscuras, conversar con jóvenes que piden aventón por falta de transporte público, conocer historias de familias lidiando con crisis de servicios básicos, y escuchar opiniones sobre las políticas gubernamentales y las medidas estadounidenses contribuyen a entender el contexto, aunque la realidad es más compleja y afecta de manera diferente a las 15 provincias cubanas.

El bloqueo comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba cumple 66 años y ha generado daños estimados en 150 mil millones de dólares, cifra que en cálculos monetarios actualizados alcanza un billón de dólares. A esto se suman más de 250 medidas coercitivas decretadas por la administración de Donald Trump, firmadas en febrero y mayo de 2026, que han causado pérdidas al país caribeño por 7 mil 500 millones de dólares en el último año.

René González, Héroe Nacional de Cuba que pasó casi una década en cárceles estadounidenses por reportar planes terroristas contra la isla que dejaron 3 mil cubanos muertos, señala que “en otros países el impacto de esta situación habría sido mortal”. Miriam, una cubana, afirma que “nadie puede así, mi vida”, recordando que el 80 por ciento de la población ha vivido bajo el bloqueo.

Una de las medidas más impactantes ha sido el bloqueo del suministro de petróleo, generando una crisis de combustible que mantiene a la isla sumida en la penumbra con el 80 por ciento del transporte público detenido. La falta de electricidad obliga a las familias a vivir con “alumbrones”, recibiendo solo dos horas de luz al día, lo que implica levantarse de madrugada para cocinar, limpiar, cargar celulares y encender ventiladores. Cuando la luz llega durante el horario laboral, las personas no pueden realizar estas tareas esenciales.

Las calles de la ciudad están semi vacías durante la noche. Zonas como Calle 23, que alberga cines, restaurantes y la famosa heladería Coppelia, lucen desiertas. Lo mismo ocurre en La Víbora, Marianao, Regla, Alamar, La Lisa y Centro Habana. La falta de energía eléctrica afecta a cientos de municipios.

La escasez de combustible ha transformado el transporte. Los “almendrones”, taxis colectivos de autos de los años 50 y 60, prácticamente desaparecieron. Ahora proliferan los triciclos eléctricos de distintos tamaños como transporte dominante, aunque con tarifas que resultan costosas para quienes los utilizan diariamente. Muchos recurren a pedir “botella” para trasladarse. Un viaje de El Vedado a Santa Fe, que normalmente toma 20 a 25 minutos en auto, ahora puede tardar hora y media. Algunos prefieren caminar, como Marta, quien se desplaza a pie desde la Ciudad Deportiva a su trabajo en 40 minutos a una hora, considerando que le sirve como ejercicio y la relaja.

El impacto en la salud es devastador. Cuba tenía una tasa de mortalidad infantil de 4 puntos por cada mil nacidos vivos, cifra que aumentó a 9 puntos. La supervivencia de niños con cáncer bajó de 80 a 65 por ciento por falta de medicamentos para tratamientos. Hay una lista de espera para cirugías de más de 100 mil personas. La canasta básica de medicinas está desabastecida, faltan recursos para resonancias y radiografías, e incluso escasea la anestesia. Hace poco tiempo, 32 mil 800 mujeres embarazadas estaban en riesgo por falta de medicamentos e insumos de tratamiento.

Roberto relata que pese a una lesión que le causa dolor, en el policlínico no pueden hacerle una radiografía porque deben priorizar casos más graves. Los enfermos de cáncer, pacientes que requieren diálisis, personas diagnosticadas con tumores y víctimas de accidentes graves sufren las consecuencias directas de la ausencia de medicinas, insumos y equipos. En los hospitales se hacen milagros, por lo que se valora la ayuda solidaria internacional.

El objetivo estadounidense de golpear el sistema de salud pública de Cuba es evidente. La isla posee uno de los mejores sistemas de salud a nivel mundial y vanguardia en Latinoamérica, con desarrollo notable en biotecnología, un destacado Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, el Instituto Finlay de Vacunas, y el afamado Centro Internacional de Restauración Neurológica, donde fueron atendidos niños y adolescentes chilenos.

Marta comenta que “nos damos cuenta que el gobierno de Estados Unidos no anda a tientas, nos castiga en lo esencial, nos quiere echar abajo todo lo que nos permite desarrollarnos y progresar, por eso nos niega el combustible, el alimento, las medicinas, los repuestos, las divisas, el uso de tarjetas bancarias”.

El turismo, fuente estratégica de ingresos, ha caído aproximadamente 60 por ciento. Cadenas hoteleras como Melía, Blue Diamond e Iberostar dejaron de administrar unos 90 hoteles por temor a represalias estadounidenses. Navieras como CMA-CGM de Francia y HAPAG-LLOYD de Alemania dejaron de operar hacia Cuba, con miles de contenedores varados en distintos puertos. Líneas aéreas como Iberia, Air France, Turkish Airlines y Air Canadá cesaron operaciones. El consorcio canadiense Sherrit International abandonó operaciones mineras en la isla por sanciones estadounidenses. El Grupo Bühler, de Suiza, asume riesgos si vende equipos de molienda de granos a Cuba. Estados Unidos desconectó a Cuba del sistema SWIFT y las tarjetas Visa y Mastercard no operan, tampoco bancos extranjeros. Cuba no ha podido acceder a préstamos de la banca internacional durante décadas.

Las leyes de bloqueo, como la Ley Torricelli y la Ley Helms-Burton, tienen efecto extraterritorial, obligando a gobiernos y empresas del mundo a no comerciar con Cuba, con sanciones de hasta diez años de cárcel y multas de un millón de dólares. Hace meses, el Departamento de Estado sancionó a empresas estatales cubanas como GECOMEX, GEMAR y ENETEC S.A., dedicada a la importación y exportación de combustibles. También sancionó al Ministerio de Turismo y previamente a Unión Cuba-Petróleo. El Departamento del Tesoro dictó medidas contra el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos por canalizar ayuda solidaria internacional.

Sin embargo, existe información que llama la atención. Según reportes, barcos desde Estados Unidos llegan a Cuba llevando gasolina, alimentos e insumos, autorizados por los departamentos de Comercio y Tesoro de Estados Unidos, con empresarios obteniendo ganancias. Todo llega al sector privado. Se reporta que en el último mes llegaron cantidades de gasolina por 47 millones de dólares, mientras Cuba exportó a Estados Unidos bienes por aproximadamente 800 millones de dólares.

A nivel gubernamental, Cuba ha incentivado 176 reformas económicas para flexibilizar el modelo y abrir espacios. Se han implementado medidas como autonomía de municipios, diversificación y apertura del sector privado, impulso a Mipymes, eliminación de aranceles a importaciones, creación de farmacias privadas y reducción del número de ministerios.

A nivel comunitario, la población busca maneras de abastecerse incluso en solidaridad. Compran paneles solares y se organizan en edificios o barrios para compartir generadores, transportación y recolección de basura. En provincias se incentiva el cultivo agrario, y quienes reciben productos del exterior suelen compartirlos.

René González afirma que “es real la amenaza militar” de Estados Unidos. Hay reportes de prensa indicando que en el Departamento de Guerra y el Comando Sur existirían diseños de ataque a Cuba por vía de una “operación quirúrgica” o desembarco masivo, sin olvidar la presencia ilegal de la base militar estadounidense en Guantánamo. Sin embargo, hay análisis sugiriendo que la Casa Blanca y altos mandos militares lo piensan dos veces debido a las capacidades defensivas cubanas y temor a bajas estadounidenses significativas y posibles ataques en territorio estadounidense.

Marta destaca que cubanos murieron en Venezuela defendiendo a Nicolás Maduro y que históricamente Cuba ha participado en conflictos internacionales. “Si los cubanos le ganaron la guerra a Sudáfrica y se independizaron Angola y Namibia, se terminó el Apartheid, pelearon en Etiopía, este es un pueblo que pelea”, afirma, añadiendo que las Fuerzas Armadas Revolucionarias están preparadas.

A pesar de todo, cubanos y cubanas no han perdido el sentido del humor, la alegría, el encanto de bailar, compartir y la voluntad de levantarse ante el cansancio, el agobio y el desgaste. Estas cualidades parecen ser parte de su estrategia de resistencia.

Cuba permanece como una noticia en desarrollo.

Con Información de elsiglo.cl

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Redacción.

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