Sábado, 29 de Agosto de 2026
Nacional

Rinden homenaje a dirigente vecinal desaparecido tras secuestro de Krassnoff en Peñalolén mediante acto de memoria territorial

A una semana de la conmemoración del Día Internacional del Detenido Desaparecido y próximo a recordarse el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, se inauguró en la población San Judas Tadeo de Peñalolén Alto una “Baldosa por la Memoria” dedicada a Eduardo Zúñiga, vecino y dirigente social quien, junto a otros militantes del Partido Comunista de Peñalolén, fue detenido el 23 de agosto de 1974 por agentes de la dictadura civil militar de Augusto Pinochet. Su paradero permanece desconocido hasta la actualidad.

Los organizadores del acto destacaron que con la inauguración de la baldosa se reivindicaba la alegría de Eduardo y su compromiso con el trabajo colectivo y el fortalecimiento de la comunidad. Señalaron que estos valores resultan fundamentales para superar el individualismo y construir un barrio donde exista sentido de pertenencia.

Septiembre se presenta como un mes significativo para Chile no solo por conmemorarse el proceso de independencia iniciado el 18 de septiembre de 1810, sino también por ser un período de reflexión sobre los hechos trágicos ocurridos tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 y la dictadura civil militar que le siguió.

La memoria sobre el golpe continúa dividiendo a la sociedad y permanecen heridas sin cicatrizar, especialmente entre los deudos y familiares de quienes perdieron la vida o desaparecieron durante la represión estatal.

El 30 de agosto se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de la Detención Forzada, también conocido como Día Internacional del Detenido Desaparecido. Según la Organización de las Naciones Unidas, la desaparición forzada funciona como estrategia para infundir terror entre los ciudadanos, generando inseguridad que trasciende a los familiares del desaparecido para afectar a su comunidad y a la sociedad en general.

Ante contextos internacionales complejos y amenazas autoritarias, resulta fundamental realizar una memoria activa que evite la repetición de graves violaciones a los Derechos Humanos en Chile y combata el negacionismo que relativiza estas violaciones, cuestiona sentencias judiciales, ataca la memoria de las víctimas e incentiva el olvido.

Es importante diferenciar los delitos comunes, cometidos por ciudadanos particulares, de las violaciones a los Derechos Humanos, que constituyen delitos perpetrados por agentes del Estado como policías o militares, quienes atentan contra derechos fundamentales mediante agresiones, torturas, detenciones injustas, asesinatos o desapariciones.

En Peñalolén, al igual que en otras comunas del país, vecinos, dirigentes sociales y familiares de víctimas de violaciones a los Derechos Humanos se reúnen para rendir homenaje y mantener viva la memoria de quienes dedicaron parte de sus vidas al trabajo comunitario en busca de una sociedad más digna y justa.

El 23 de agosto pasado, en la población San Judas Tadeo, frente al mural de los Detenidos Desaparecidos de Peñalolén en agosto de 1974, se realizó un acto político-cultural para instalar una “Baldosa por la Memoria” de Eduardo Fernando Zúñiga Zúñiga. Este fue detenido en su domicilio el 23 de agosto de 1974 durante un allanamiento realizado por uniformados y agentes de la DINA, entre ellos el exmilitar Miguel Krassnoff Martchenko, condenado por violaciones a los Derechos Humanos y delitos de Lesa Humanidad.

En ese operativo fueron detenidos varios pobladores y dirigentes sociales que militaban en el Partido Comunista de Peñalolén, quienes fueron trasladados a centros de detención clandestinos desde donde desaparecieron.

Eduardo Zúñiga, de 44 años al momento de su aprehensión, corre la misma suerte que más de 1.000 detenidos desaparecidos en el país, cuyo destino final permanece desconocido.

Eduardo Zúñiga fue dirigente social e integrante de la dirección del comité local del Partido Comunista en Peñalolén y se desempeñaba como maestro desabollador. En 1954 se trasladó junto a su esposa Olga Collao y sus hijos a vivir a la población obrera San Judas Tadeo de Peñalolén Alto.

Primero residió en un sitio ubicado en la esquina surponiente de la calle Río Claro con Los Baqueanos, donde funcionaba un Trolley Bus que atraía a niños del barrio, quienes frecuentemente recibían alimentos compartidos por la familia Zúñiga Collao.

Posteriormente se trasladó a vivir junto al centro comunitario ubicado en la esquina nororiente de las calles Las Perdices con Los Baqueanos, donde desempeñó el rol de cuidador. En ese lugar ahora se encuentra el mural de los detenidos desaparecidos de Peñalolén en agosto de 1974 y la baldosa recién inaugurada. Allí se realizaban las reuniones de la Junta de Vecinos y otras actividades comunitarias, funcionó la primera escuela de la población conocida como “La Ratonera”, y durante el Gobierno de la Unidad Popular operó la JAP, Junta de Abastecimientos y Control de Precios, en cuya coordinación Eduardo Zúñiga también contribuyó.

La JAP surgió como medida para enfrentar la escasez de víveres generada por el acaparamiento y bloqueo realizado por opositores al gobierno de la Unidad Popular con ayuda de Estados Unidos.

Durante el acto, familiares y vecinos que lo conocieron destacaron el compromiso de Eduardo Zúñiga para fomentar la organización comunitaria en Peñalolén y generar tejido social en la población San Judas Tadeo. Como dirigente ayudó a vecinos sin vivienda a organizarse para lograr soluciones habitacionales, gestionó la llegada de agua potable a la población, organizó paseos populares para niños y niñas, y en fechas cercanas a navidad regalaba panes de pascua caseros a vecinos.

Su hijo Alonso señaló que Eduardo era una persona alegre y animosa que disfrutaba tocar guitarra en un conjunto con su hermano. Describió a su padre como “bueno para el leseo, siempre contento, alegre y caritativo”.

Los organizadores del acto, convocados por el Centro Sociocultural Sol Naciente, Baldosas por la Memoria y la Comunidad de Vecinos Organizados de Peñalolén Alto, destacaron que con esta iniciativa reivindicaban la alegría de Eduardo y la importancia que le otorgó al trabajo colectivo y al fortalecimiento comunitario, valores esenciales para dejar de lado el individualismo y vivir en un barrio donde existe sentido de pertenencia.

El trabajo colectivo y popular permite que las comunidades se unan, organicen y transformen su realidad a través del apoyo mutuo y la solidaridad. La realización del acto en honor a Eduardo Zúñiga no fue excepción a este principio.

Previo a la inauguración de la baldosa, familiares, vecinos y asistentes convocados mediante redes sociales participaron en la limpieza y hermoseamiento del lugar, mientras que voluntarios ayudaron a instalar la baldosa frente al mural correspondiente a Eduardo Zúñiga.

Poesía y canto amenizaron la jornada. Se leyeron versos de la narradora oral y poeta Mabel Dell’Aquila, oriunda de la población San Judas Tadeo, quien compartió su creación llamada “Legado”. El músico Felipe Jiménez interpretó canciones con sentido, mientras que el trabajador de la cultura popular Arsel Angulo realizó una puesta en escena de canto, poesía y actuación.

Familiares de Eduardo Zúñiga, acompañados por la periodista y gestora cultural Zabrina Pérez Allende, quien ha instalado más de cien “Baldosas por la Memoria” a lo largo del país junto a comunidades y familiares de ejecutados políticos, detenidos desaparecidos y víctimas de represión estatal, inauguraron la baldosa. Esta constituye, junto al mural de los detenidos desaparecidos, un pequeño sitio de memoria popular y un espacio patrimonial para Peñalolén Alto.

El mural de los detenidos desaparecidos fue pintado en 2024 por jóvenes de la ex “Eskuelita de Artes y Oficios”, una organización comunitaria anarquista que funcionó entre 2020 y 2023 en el sector de Las Perdices con Los Baqueanos.

Al igual que otros sitios de memoria, el mural sufrió los embates del vandalismo negacionista. En diciembre de 2025, días antes de la segunda vuelta presidencial entre Jeannette Jara y José Antonio Kast, las caras y nombres de los detenidos desaparecidos fueron borrados con pintura.

En marzo de 2026, tras el período estival, vecinos e integrantes del Centro Sociocultural Sol Naciente de Peñalolén y de la ex “Eskuelita de Artes y Oficios” comenzaron a reunirse para planificar su restauración.

El 19 de abril realizaron la jornada muralista “Dignificar la Memoria”, en la que de manera colectiva limpiaron el espacio, plantaron suculentas y geranios, restauraron el mural y compartieron un almuerzo comunitario con voluntarios, entre ellos militantes de las Juventudes Comunistas de Peñalolén.

Durante la jornada, que se extendió entre las 10:00 y 20:00 horas, se realizó un conversatorio sobre Derechos Humanos con participación de Alicia Lira Matus, presidenta de la Agrupación de Ejecutados Políticos. Posteriormente se efectuó un acto político-cultural que incluyó trova, kamishibai para niños, poesía y música popular latinoamericana.

El profesor Pablo Aguilera, hijo de Stalin Arturo Aguilera, uno de los detenidos desaparecidos retratados en el mural, señaló que “no importa si lo vuelven a borrar porque aquí estaremos nuevamente para pintarlo, como expresión de resistencia, en la que no damos cabida al olvido”.

Con Información de elsiglo.cl

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Redacción.

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