Daniela Pizarro Amaya, periodista de Santiago, informa para “El Siglo” el 25/10/2026 que la Asamblea General de Naciones Unidas debatirá el 27 y 28 de octubre una solicitud cubana que pide poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto por Washington. Chile históricamente votó en contra de las sanciones, sin embargo, en la última votación de julio se abstuvo. El Gobierno de Estados Unidos está presionando a sus aliados, según explicó el embajador cubano.
La Asamblea General de la ONU se prepara para una nueva votación de una resolución cubana sobre el bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba desde hace más de seis décadas. La instancia, prevista para los días 27 y 28 de octubre, se desarrolla en un contexto de crecientes tensiones diplomáticas y de endurecimiento de las medidas estadounidenses contra la isla.
En la última votación del mes de julio, las sanciones norteamericanas alcanzaron 134 votos en contra, 30 abstenciones y 9 votos a favor. Dentro de esas abstenciones estuvo Chile, que históricamente votó en contra de la política de asfixia de los Estados Unidos.
El embajador de Cuba en Chile, Óscar Cornelio Oliva, en declaraciones a ElSiglo.cl, explicó que en esta ocasión las presiones norteamericanas van en alza.
“El bloqueo está recrudecido hacia su máxima expresión con un cerco energético donde no dejan entrar combustible y con las amenazas de sanciones contra terceros países para impedir que haya inversiones y comercio con Cuba. Por ejemplo, en el caso del cerco energético, han abordado barcos en alta mar que llevaban combustible a Cuba. Quiere decir que sí califica como un bloqueo naval contra el país, aunque ellos lo desmienten”, afirmó.
Y agregó que “Estados Unidos, como no tiene razones para impedir que se apruebe esta resolución, está ejerciendo presiones devastadoras contra muchos gobiernos, con chantajes de créditos de colaboración, para que voten en contra de la resolución que presenta Cuba. Y esto está, por supuesto, teniendo un efecto determinado en algunos países”.
“En la votación del año pasado, 2025, ya con el gobierno actual de la Casa Blanca, de Donald Trump, se impuso con estas presiones y lograron reducir la votación. Cuba llegó a tener 189 votos a favor de la resolución de 193 países. Ellos lograron reducir esos votos a favor a 163, todavía es una inmensa mayoría, incluso, algunos países aliados de Estados Unidos votaron en contra. Entonces, están ejerciendo presiones brutales para disminuir la cantidad de países que van a votar a favor de nuestra resolución”, explicó el diplomático.
Durante las últimas votaciones, Chile ha estado históricamente en contra de la política de bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, principalmente por el aspecto humanitario, pero en la última ocasión de julio de este año se abstuvo. Por ello se abre la incertidumbre respecto a qué postura tomará, ya que Chile tiene una relación de subordinación con la nación norteamericana como miembro del Escudo de las Américas.
“Chile tradicionalmente ha votado no solo en la Asamblea General a favor de esta resolución, sino también en la CELAC, la Comunidad de Estado Latinoamericano y Caribeño, y en otros organismos internacionales. Se ha mantenido una política de Estado con gobiernos diferentes, como el de Sebastián Piñera, o sea, que es una política que se basa en los principios tradicionales de la política exterior chilena de independencia, del respeto al derecho internacional, al multilateralismo y a la libertad, incluso de comercio”, señaló el embajador de Cuba.
Y añadió que “estamos expectantes y previendo que haya una continuidad de esa política exterior con el actual gobierno. Estamos observando esa situación en estos momentos”.
Respecto a la relación con la administración de José Antonio Kast, el representante de la isla sostuvo que “es una relación normal, hemos tenido encuentro con varios niveles de la Cancillería, hasta el nivel de subsecretario, tenemos una relación fluida y nos han recibido en todas las ocasiones que lo hemos solicitado”.
Sobre la abstención chilena anterior y las posibilidades de que apoyen en esta oportunidad al gobierno de Trump, Cornelio expuso que “solicitamos oficialmente ante el canciller que voten a favor de la resolución cubana. En el caso del 7 de julio, Chile se abstuvo y eso es un cambio importante de la posición tradicional”.
La resolución de la Asamblea General tiene relevancia política y diplomática, pero no obliga jurídicamente a Estados Unidos a levantar el embargo. Esa decisión depende de las autoridades estadounidenses, incluido el Congreso.
La votación de 2026 permitirá observar la posición de los Estados miembros frente a la política estadounidense hacia Cuba y el nivel de respaldo internacional a la demanda de poner fin a las restricciones económicas. También pondrá a prueba la capacidad de Naciones Unidas para expresar una posición colectiva frente a las medidas coercitivas unilaterales más prolongadas en el mundo.
Con Información de elsiglo.cl

