Señor director:
Un ingeniero amigo mío que trabaja en Apple, en San Francisco, California, me transmitió la siguiente observación acerca de la inteligencia artificial y el momento en que se encuentra.
Él consultó a su asistente de IA si está pensando en soluciones mientras la ciudad duerme. La respuesta fue categórica: «No. Yo me guío por lo que tú me pides y no tengo autonomía».
Mi amigo llevaba tiempo dándole vueltas a un problema de programación que no conseguía resolver. Le entregó los catálogos y toda la información disponible, y su asistente de IA lo resolvió en dos minutos.
Raúl también considera que en esta etapa no existen inconvenientes para dar un uso profesional a la IA, pero las alertas que se han abierto a partir de la carta de Jacob Coxon son reales y deben ser atendidas.
Fernando Bejar
Con Información de desenfoque.cl


