Lunes, 12 de Octubre de 2026
Nacional

Juan Andrés Lagos advierte que el presupuesto de Kast replica la arquitectura económica de la dictadura e insta a levantar una trinchera popular

En un artículo firmado por Jean Flores Quintana, politólogo, publicado en «El Siglo» el 12/10/2026, se recoge la entrevista semanal del dirigente del Partido Comunista de Chile Juan Andrés Lagos en Radio Nuevo Mundo. El texto señala que hay momentos en que el país no resiste más maquillaje y que Lagos puso los papeles sobre la mesa.

Según la publicación, Lagos describió el engranaje del poder que hoy asfixia a Chile. No fue una conversación complaciente: desarmó la farsa gubernamental tocando las heridas abiertas de la sociedad. Habló del colapso urbano provocado por la voracidad inmobiliaria, apuntó a la trampa financiera del presupuesto nacional, denunció el abandono de los municipios ante el narco y condenó la cesión descarada de la soberanía austral al imperialismo.

Respecto de Las Condes, el artículo sostiene que el barro en la comuna más rica de Chile sepultó el show de la permisología. Para el texto, el desastre demuestra que la avaricia del capital no respeta ni el patio de la oligarquía. Añade que Kast y la derecha entera hicieron campaña burlándose de los defensores ambientales, atacaron con rabia la permisología, se mofaban de las «ranitas» y trataron el resguardo de la tierra como una simple «ideología ambiental», todo para justificar el saqueo de las constructoras.

La publicación afirma que el barro les tapó la boca. Cuando la quebrada baja y arrasa con todo, la autoridad culpa a la lluvia, lo que describe como el libreto de siempre para eludir la responsabilidad penal y política. Lagos apuntó directamente al negocio de las inmobiliarias y al desmantelamiento de las obras públicas preventivas. Señaló que depredaron la precordillera para levantar condominios exclusivos y que las calles se hunden en el lodo.

«Independientemente de la causa climática, el Estado carece de una respuesta estructural adecuada para prevenir este tipo de desastres que ocurren de forma cíclica en la zona metropolitana», afirmó Lagos.

El texto agrega que la emergencia desnuda el fracaso del modelo: los planes de mitigación no existen porque el suelo urbano se mercantilizó por completo, las constructoras se llenaron los bolsillos y ahora el Estado debe financiar el rescate.

En relación con el Presupuesto 2027, la publicación sostiene que las cifras del gasto público revelan quién manda realmente en La Moneda. José Antonio Kast y sus cuadros económicos aplican, según el artículo, la misma receta instaurada en dictadura: subsidian el salvavidas de la gran banca mientras asfixian los fondos de los programas sociales. Le quitan el computador al hijo del obrero para justificar una supuesta austeridad, pero guardan un silencio cómplice frente a la evasión de las grandes fortunas.

«Replica la arquitectura económica de la dictadura, fomentando una bicicleta de endeudamiento que beneficia a los grandes consorcios y bancos, en lugar de reactivar el empleo y los salarios», denunció el dirigente comunista.

La eliminación de iniciativas como Mi PC se disfraza de eficiencia técnica. Lagos desnudó la falacia advirtiendo que el argumento de la eficacia es una vil excusa. Es, según el texto, el despojo sistemático de los recursos públicos para engordar a los grupos financieros mientras el salario de los trabajadores se desploma.

Sobre seguridad, el artículo aborda el rechazo a la represión fascista y la asfixia de los municipios por parte del Estado. Afirma que la retórica de la mano dura se cae a pedazos al revisar el flujo del dinero. Hacen campaña poniéndose cascos y chalecos antibalas frente a las cámaras de televisión, pero a la hora de gobernar ahogan el presupuesto de las comunas periféricas y le entregan las calles al narco.

Kast intentó imponer una reforma constitucional de seguridad de naturaleza abiertamente fascista. Buscaba legalizar la represión contra el pueblo. Fracasó. Pero el castigo del gobierno persiste: dejaron a los alcaldes en el desamparo total frente a las bandas organizadas.

«Dejó fuera a los municipios, quienes necesitan recursos directos hoy para combatir el crimen organizado y el narcotráfico», sentenció Lagos.

Sin financiamiento directo en las poblaciones, la policía llega tarde. El territorio popular queda bajo control de la delincuencia mientras la élite se atrinchera tras muros y guardias privados, según la publicación.

En el Estrecho de Magallanes, la subordinación geopolítica no admite eufemismos diplomáticos. Los autodenominados patriotas callan de manera cómplice. Se envuelven en la bandera nacional para reprimir a los estudiantes y perseguir a los trabajadores, pero se arrodillan sin dudarlo cuando habla el embajador del norte. Las presiones de Estados Unidos sobre las rutas estratégicas del extremo sur constituyen, para el artículo, un acto de sumisión inaceptable para un país soberano.

«Son declaraciones abiertamente injerencistas y demuestran una política de subordinación hacia Chile», declaró Lagos.

El dirigente exigió revisar inmediatamente los vínculos diplomáticos y solicitar la salida del emisario norteamericano. La advertencia se extiende al continente. La ofensiva de Washington busca convertir a la región en un protectorado dócil. Operan incluso mediante la manipulación informativa de monopolios como Meta durante el balotaje brasileño.

La discusión electoral prematura solo sirve para desmovilizar. Desvía la atención de los problemas urgentes.

Mientras la élite lee encuestas y prepara sus cocinas electorales a puertas cerradas, el pueblo cuenta las monedas para llegar a fin de mes. La política de salón fracasó. Lagos advirtió que la especulación sobre candidaturas presidenciales esquiva la tarea de fondo. El pueblo necesita levantar un programa desde las organizaciones sociales y sindicales.

La salida no vendrá de los acuerdos de cúpula. Requiere enfrentar el conflicto de intereses con organización territorial.

«A mí me parece que en este momento lo más relevante es apuntar en la dirección de generar la perspectiva de cómo enfrentamos esta ofensiva. Ahí hay un tema. No todos tenemos las mismas opiniones. Y luego, cómo desarrollamos líneas de contenido, líneas programáticas y de acción común para desplegar un esfuerzo que permita generar una correlación de fuerzas que frene este proceso que hoy cursa en Chile, que incluso altera seriamente su soberanía nacional. Esa correlación de fuerzas debe poner en el centro la construcción de una alternativa para el país».

Con Información de elsiglo.cl

gerente

Redacción.

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