Un operativo conjunto de la Policía de Investigaciones (PDI) de Valparaíso y el Ministerio Público resultó en la detención de nueve personas presuntamente involucradas en el asalto a una sucursal del Banco Itaú en Valparaíso, ocurrido en julio de 2025. El robo, en el que se sustrajeran 6.150 millones de pesos, es considerado el mayor asalto registrado en la historia de la región y el cuarto más importante en el país. Las capturas se realizaron tras allanamientos simultáneos en domicilios ubicados en las regiones Metropolitana y de Los Lagos.
Entre los detenidos se encuentra un ingeniero que laboraba en una empresa informática proveedora de servicios para la institución financiera y que estaba activo al momento del robo. De acuerdo con lo informado por la PDI y el fiscal jefe de Valparaíso, Elizardo Tapia, este sujeto tuvo un papel fundamental al conectarse mediante VPN para desactivar los sistemas de seguridad e inhibir las alarmas el día domingo. Esto permitió que el resto de la banda ingresara al banco sin dificultades durante la madrugada del lunes siguiente sin activar alertas.
La investigación determinó que el robo contó con una planificación detallada y metódica. Los delincuentes conocían de antemano el funcionamiento de los mecanismos de seguridad de la caja fuerte y sabían que la propiedad colindante al banco estaba desocupada. Utilizando ese inmueble vacío, ingresaron al banco tras realizar un forado en la pared para luego acceder a una de las bóvedas y vaciarla completamente.
Para no ser detectados, la banda asignó roles específicos en el exterior. Colocaron un camión tolva frente a la sucursal con el propósito de obstruir la visibilidad de las cámaras de seguridad hacia el banco. Además, otros integrantes de la agrupación simularon realizar trabajos de reparación en la vía pública para cortar el tránsito vehicular y operar sin levantar sospechas.
Durante los allanamientos realizados por la policía civil se incautaron armas de fuego, teléfonos celulares, vehículos y un camión tolva. El fiscal Tapia indicó que mientras algunos detenidos ingresaron directamente al banco, otros cumplieron funciones destinadas al blanqueamiento del dinero. Estos últimos prestaron sus cuentas corrientes para realizar transferencias de los fondos sustraídos, que fueron utilizados posteriormente para comprar inmuebles en la Región Metropolitana y la Región de Los Ríos.
A pesar de las detenciones e incautaciones de bienes, las autoridades confirmaron que aún no se ha localizado el paradero de los miles de millones de pesos robados, por lo que las investigaciones continúan enfocadas en determinar la ruta del dinero. Los nueve imputados comparecerán ante la justicia para su audiencia de formalización de cargos este jueves.
Con Información de desenfoque.cl
