La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de San Miguel dictó sentencia de segunda instancia confirmando las condenas a tres ex miembros del Ejército por el secuestro calificado de Jorge Rubén Lamich Vidal, obrero de la construcción y militante comunista, y de Héctor Victoriano García García, médico cirujano y militante socialista. Los hechos ocurrieron en agosto de 1974 en la comuna de Buin.
Los ministros Edwin Danilo Quezada, Carlos Hidalgo Herrera en calidad de redactor, y la abogada integrante Yasna Otárola confirmaron la condena al Suboficial (r) del Ejército Juan Enrique Ruiz Salazar y al entonces conscripto Luis Antonio Arévalo Céspedes a penas efectivas de 15 años de presidio mayor en su grado medio, como autores de los secuestros calificados de Lamich Vidal y García García.
Por su parte, Pablo Gabriel Opitz Arancibia, Coronel (r) del Ejército, fue condenado a 10 años de presidio mayor en su grado mínimo como coautor del secuestro calificado de Lamich Vidal.
El tribunal de alzada confirmó íntegramente en lo penal la sentencia de primera instancia dictada por la ministra en visita extraordinaria para causas por violaciones a los derechos humanos de la Corte de Apelaciones de San Miguel Marianela Cifuentes en octubre de 2024.
En el proceso y a lo largo de la investigación han sido sobreseídos por fallecimiento los oficiales del Ejército Germán Jorge Barriga Muñoz, Iván de la Fuente Séez, Pedro Montalva Calvo y Pedro Cubillos Torres, y el soldado Jorge Connell Alarcón.
El abogado querellante Francisco Busto del Estudio Caucoto Abogados señaló: “Es una sentencia categórica que reafirma las conclusiones de la investigación y la sentencia dictada en primera instancia. El crimen de Jorge Rubén Lamich y Héctor García estuvo por décadas en la impunidad, por lo que el proceso y esta sentencia nos pone más cerca de que los responsables enfrenten su castigo”.
Lamich y García eran dos lugareños muy conocidos y queridos en Buin con un gran arraigo social. Sus nombres y rostros siempre figuraron en los muros de esa localidad solicitando justicia por sus crímenes.
Conforme a la resolución de la ministra Cifuentes, respecto a Jorge Rubén Lamich Vidal, el 13 de agosto de 1974 alrededor de las 04:00 horas, en el inmueble de calle Errázuriz N° 126 de Buin, un grupo de soldados de la Compañía de Morteros de la Escuela de Infantería de San Bernardo bajo el mando del subteniente Pablo Gabriel Opitz Arancibia, acompañados de funcionarios de Carabineros, detuvo sin derecho al obrero de la construcción y militante comunista.
Lamich Vidal fue trasladado al Cuartel N° 2 de la Escuela de Infantería de San Bernardo ubicado al interior del cerro Chena, donde fue mantenido encerrado sin derecho, interrogado y sometido a malos tratos físicos. Sin ser puesto a disposición del tribunal competente, fue ejecutado mediante un disparo en la cabeza por el soldado conscripto Luis Antonio Arévalo Céspedes.
En esa época, la Compañía de Morteros se encontraba a cargo del capitán Germán Barriga Muñoz y formaba parte del Batallón de Infantería de la Escuela de Infantería de San Bernardo, comandado por el teniente coronel Pedro Óscar Cubillos Torres, bajo el mando del director coronel Pedro Montalba Calvo y del subdirector teniente coronel Iván de la Fuente Sáez.
Respecto a Héctor Victoriano García García, el 13 de agosto de 1974 alrededor de las 05:00 horas, una patrulla de la Compañía de Morteros a cargo del subteniente Pablo Gabriel Opitz Arancibia, acompañada de funcionarios de Carabineros, se presentó en su domicilio ubicado en calle Villaseca N° 407 de Buin para interrogarlo, retirándose luego del lugar.
Ese mismo día alrededor de las 09:00 horas, en el Hospital San Luis de Buin, una patrulla de soldados de la Compañía de Morteros bajo el mando del subteniente Pablo Gabriel Opitz Arancibia detuvo sin derecho al médico cirujano y militante socialista.
García García fue trasladado a la oficina del capitán Germán Barriga Muñoz al interior del cerro Chena, donde fue interrogado y sometido a apremios ilegítimos por el citado oficial, el subteniente Pablo Gabriel Opitz Arancibia, el sargento 1° Francisco Nibaldo Cáceres López y el cabo 1° Juan Enrique Ruiz Salazar.
Al mediodía, sin ser puesto a disposición del tribunal competente y estando bajo custodia de soldados de la Compañía de Morteros, fue ejecutado mediante disparos con arma de fuego en la cabeza y tórax efectuados por el soldado conscripto Jorge Ernesto Connell Alarcón.
En esa época, la Compañía de Morteros se encontraba a cargo del capitán Germán Barriga Muñoz y formaba parte del Batallón de Infantería de la Escuela de Infantería de San Bernardo, comandado por el teniente coronel Pedro Óscar Cubillos Torres, bajo el mando del director coronel Pedro Montalba Calvo y del subdirector teniente coronel Iván de la Fuente Sáez.
Con Información de elsiglo.cl



