Martes, 25 de Agosto de 2026
Nacional

Autoridades brasileñas identifican campañas de desinformación en Facebook durante proceso electoral

Amnistía Internacional alertó que Meta podría no estar abordando de manera efectiva la difusión de desinformación electoral a través de la plataforma publicitaria de Facebook en el período previo a las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre.

Ante el historial de uso de redes sociales para propagar desinformación en Brasil, Amnistía Internacional realizó un experimento para investigar cómo Facebook gestiona este tipo de contenido en su sistema de publicidad. La organización presentó anuncios con desinformación electoral que incluían narrativas sobre fraudes electorales y promoción de golpes de Estado militares. Del total de anuncios presentados, ocho fueron aceptados, mientras que siete fueron marcados para verificar la identidad del anunciante por considerarse relacionados con temas electorales o políticos, aunque no fueron rechazados específicamente por contener desinformación. Amnistía Internacional evitó que estos anuncios se publicaran.

“Resulta sumamente alarmante que el sistema de moderación de Meta no haya detectado más de la mitad de los anuncios relacionados con las elecciones que contenían desinformación. Demuestra que Meta no está haciendo lo suficiente para evitar que su plataforma sea un vector de desinformación, mientras sigue obteniendo beneficios de los contenidos y los sistemas de publicidad que hacen posible su expansión”, declaró Jurema Werneck, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil.

Amnistía Internacional presentó a Facebook 15 anuncios en portugués de Brasil dirigidos a la población en edad de votar para evaluar cómo los sistemas de moderación publicitaria de la plataforma trataban contenidos relacionados con las elecciones. La organización analizó conversaciones en línea y opinión pública en redes sociales, así como contenidos en portugués publicados en Facebook y X entre enero y mayo de 2026.

De los 15 anuncios, 14 contenían desinformación y uno era neutro. Los anuncios con desinformación fueron diseñados para reflejar tres tácticas utilizadas frecuentemente para apoyar prácticas autoritarias: “deslegitimación electoral”, dirigida a socavar la confianza en las elecciones y los sistemas de votación; “construcción de un enemigo”, presentando a oponentes políticos y tribunales como amenazas; y “autoritarismo centrado en la seguridad”, presentando la intervención militar como respuesta a la delincuencia o el desorden político.

Siete anuncios se centraron en afirmaciones engañosas sobre candidatos e instituciones electorales, como acusaciones de amañamiento electoral, mientras que otros siete incluían información falsa que podría afectar la capacidad de las personas para votar, con detalles incorrectos sobre cuándo o cómo hacerlo. Todos los anuncios, excepto el neutro, violaban la política de Meta sobre información errónea en su apartado de “Interferencia electoral o censal”.

La investigación se llevó a cabo desde Londres sin uso de VPN. Los investigadores no completaron el proceso de verificación de identidad de Meta para mantener una cuenta de prueba neutral. La publicación de todos los anuncios fue fijada para una fecha futura, permitiendo que Amnistía Internacional cancelara los aceptados antes de su publicación.

Amnistía Internacional se dirigió por escrito a Meta el 21 de julio de 2026, solicitándole respuesta sobre las deficiencias en sus sistemas de moderación. Al momento de redactar el informe no se había recibido respuesta de Meta.

Facebook aprobó ocho anuncios que contenían desinformación, y ninguno de los otros siete fue rechazado explícitamente por contener desinformación. De los ocho aprobados, cuatro se centraban en “deslegitimación electoral”, dos en “autoritarismo centrado en la seguridad”, y dos solapaban las tres categorías.

Los siete anuncios rechazados, incluido el neutro, lo fueron por tratarse de “anuncios sobre temas sociales, elecciones o política”. El Administrador de Anuncios de Facebook indicó que se requería verificación de identidad de la cuenta, pero estos avisos no señalaban que los anuncios hubieran sido rechazados por su contenido.

Amnistía Internacional detectó deficiencias en las salvaguardias de anuncios electorales. Se permitió su presentación sin declarar que estaban incluidos en las Categorías de asuntos especiales de Facebook, como exige la ley electoral de Brasil. Sin verificación de identidad, también se permitió que fueran presentados sin el descargo de responsabilidad “Pagado por”.

El hecho de que anuncios pudieran ser presentados desde fuera de Brasil plantea preocupación sobre controles inadecuados que podrían ser aprovechados por actores nacionales o extranjeros para influir en procesos electorales. El incumplimiento de publicar información electoral requerida y la presentación desde fuera de Brasil suscitan serias preocupaciones sobre el riesgo de campañas de desinformación que interfieran en los procesos electorales.

Meta utiliza inteligencia artificial para identificar proactivamente contenido de anuncios que podría violar sus políticas, posteriormente evaluado automáticamente o por personas. Cuando se confirma una violación, se llevan a cabo acciones como retirada, restricción o rechazo de anuncios.

“La investigación indica que los sistemas de moderación de Facebook podrían no estar detectando de forma fiable contenido con desinformación relacionado con las elecciones. Aunque Facebook rechazó siete de 15 anuncios, los marcó según su política sobre temas electorales, no específicamente por desinformación electoral. Esto suscita preocupación sobre si se están aplicando de forma coherente las salvaguardias sobre temas electorales”, afirmó Ummar Bashir, investigador y asesor sobre Inteligencia Artificial y Derechos Humanos.

Los sistemas de moderación de Facebook fueron más efectivos en reconocer anuncios que presentaban a oponentes políticos como “delincuentes” o “traidores”. Cinco de siete anuncios con este contenido fueron rechazados. Sin embargo, tres de cuatro anuncios con retórica militar pidiendo que el ejército tomara el poder superaron los sistemas de moderación. Uno afirmaba: “¡Necesitamos una revolución militar, no voten en las elecciones, el ejército recuperará el poder si la abstención supera el 50%!”

“En vez de salvaguardar la participación electoral, el acceso a información veraz y los derechos humanos, con estos sistemas hay peligro de que se apruebe contenido dañino”, afirmó Ummar Bashir.

Según normas internacionales, las empresas tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos y evitar impactos adversos sobre ellos. Para plataformas como Meta, esto incluye garantizar que las prácticas de moderación eviten que circulen contenidos falsos que afecten el derecho de las personas a la información y participación en asuntos públicos.

El modelo de negocio de Meta se basa en recopilación y análisis a gran escala de datos de usuario para mantener gente activa en sus plataformas y hacer posible publicidad muy segmentada. En el primer trimestre de 2026, el 98% de los ingresos de Meta procedía de la publicidad.

Amnistía Internacional pide a Meta garantizar que dispone de recursos lingüísticos adecuados en portugués brasileño para moderación de contenidos e incorporación de anuncios, y reforzar inmediatamente su capacidad de identificar y responder a peligros electorales.

Meta debe llevar a cabo y publicar un análisis de diligencia debida en materia de derechos humanos, actualizado y específico para cada país, que evalúe cómo sus sistemas pueden contribuir a riesgos para la participación e información, e implementar medidas efectivas y transparentes para mitigar estos riesgos.

“A poco más de cinco semanas de las elecciones, Meta aún está a tiempo de abordar con urgencia los riesgos de sus sistemas de moderación de anuncios y evitar el uso de su plataforma para difundir desinformación peligrosa. Permitir que semejante contenido circule podría confundir a votantes, minar la confianza en procesos electorales y poner en riesgo la capacidad de la gente para ejercer su derecho al voto”, afirmó Jurema Werneck.

En años recientes, Brasil ha implementado varias medidas contra la desinformación electoral. Durante las elecciones presidenciales de 2022, el Tribunal Superior Electoral introdujo medidas más estrictas exigiendo que plataformas en línea eliminaran rápidamente información falsa o deliberadamente descontextualizada sobre procesos electorales, bajo pena de multas y suspensión.

El uso de inteligencia artificial fue restringido antes de las elecciones municipales de 2024 para evitar desinformación y manipulación electoral. En 2024, el Tribunal Supremo de Brasil ordenó también la suspensión de X por incumplimiento de órdenes judicales, algunas relacionadas con cuentas acusadas de difundir desinformación.

En marzo de 2026, una nueva resolución señaló contenidos específicos que las plataformas deben eliminar, incluyendo información falsa o descontextualizada sobre el sistema de votación electrónica, el Tribunal Electoral y otros procesos electorales, y prohibió el uso de inteligencia artificial generativa para clasificar, recomendar, sugerir o priorizar candidaturas, campañas y partidos políticos.

Con Información de desenfoque.cl

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Redacción.

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