Jueves, 20 de Agosto de 2026
Nacional

Ariel Dorfman: La vigencia de una voz que perpetúa la memoria histórica

El escritor argentino-chileno-estadounidense Ariel Dorfman, quien fue asesor cultural de Salvador Allende y autor de “La muerte y la doncella”, reflexiona sobre su primera visita a la Vicaría de la Solidaridad el 5 de septiembre de 1983, un día después de regresar a Chile tras diez años de exilio.

Dorfman se desempeñó como asesor cultural del jefe de gabinete de Salvador Allende entre 1970 y 1973. Tras el golpe de Estado, se asiló en la embajada de Argentina y posteriormente se exilió en París, Ámsterdam y Washington. Es autor, entre otras obras, de “La muerte y la doncella” (1990), una obra teatral sobre tortura y transición que fue llevada al cine por Roman Polanski. Actualmente se desempeña como Embajador de la Memoria del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Durante su exilio, Dorfman había imaginado múltiples veces la visita al edificio de la Vicaría en la Plaza de Armas de Santiago. A través de noticias y conversaciones con víctimas que habían recibido ayuda de la organización, se formó una idea de sus actividades y del espacio físico donde ocurrían. Cuando Pinochet detuvo y expulsó a Pepe Zalaquett, colega jurista de la Vicaría y amigo de Dorfman, este último pudo conocer más detalles sobre el funcionamiento de la institución y los desafíos que enfrentaba.

Al recorrer personalmente la Vicaría junto a su hijo adolescente Rodrigo, Dorfman presenció los corredores donde cientos de perseguidos esperaban ser escuchados, dialogó con familiares de detenidos desaparecidos y verificó el trabajo de abogados y trabajadores sociales. Esta experiencia le permitió comprobar cómo era posible resistir frente al dolor y las mentiras de la dictadura.

Lo que más impacto le causó fue entrar a las dependencias donde se guardaban los archivos de la Vicaría, donde trabajaba su amigo de infancia Queno Ahumada. Estos legajos contenían un registro de las violaciones a los derechos humanos que la dictadura intentaba suprimir. Posteriormente, estos archivos se convirtieron en pruebas que sirvieron para enjuiciar a responsables de crímenes contra la humanidad, incluyendo la detención en Londres de Augusto Pinochet.

Más de cuarenta años después de esa primera visita, y medio siglo después de la fundación de la Vicaría, Dorfman destaca su legado como un modelo de defensa de quienes sufren persecución despiadada y como ejemplo de la importancia de preservar la memoria del pasado. En un mundo amenazado actualmente por la recurrencia de dictaduras, Dorfman señala que hace falta “una Vicaría de la Solidaridad, muchas Vicarías de la Solidaridad, para nuestro planeta atribulado”.

Con Información de desenfoque.cl

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Redacción.

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