Sábado, 29 de Agosto de 2026
Coquimbo

Especialistas advierten sobre endeudamiento juvenil y recomiendan limitar compromisos crediticios al 30% de los ingresos

La morosidad de los jóvenes chilenos experimenta un crecimiento significativo durante los primeros años de la vida adulta. De acuerdo con un estudio realizado por Chiledeudas y Maat, la deuda impaga promedio aumenta de $71.386 a los 22 años a $2.364.122 a los 29, lo que representa un incremento de 33,1 veces. El informe atribuye esta evolución al acceso progresivo a créditos de consumo, automotrices y comerciales, en una fase en que muchos jóvenes aún poseen un historial financiero limitado.

Según Sergio Vásquez, director de Ingeniería Comercial de la Universidad del Alba, una de las causas principales de esta situación radica en la falta de educación financiera y en la dificultad para distinguir entre aquello que una persona puede comprar y lo que realmente puede pagar. El académico señala que “la educación financiera nos permite destinar un porcentaje de nuestro sueldo mensual en consumo”, y advierte que el acceso al crédito puede conducir a que los jóvenes comprometan ingresos futuros para financiar un nivel de consumo superior a su capacidad económica.

Vásquez aclara que el crédito en sí no es problemático. “El crédito de por sí no es malo, siempre que se mantenga dentro de los márgenes que yo puedo manejar”, plantea el especialista.

Una de las recomendaciones principales de Vásquez es establecer un límite para el endeudamiento: las obligaciones crediticias no deben superar el 30% de los ingresos mensuales. El ejemplo es claro: si una persona recibe $100.000 y tiene una cuota de $20.000, esos $20.000 ya representan el 30% que puede destinarse a compromisos crediticios, por lo que no debería acumular más cuotas que comprometan una proporción mayor de sus ingresos.

Para el especialista, el riesgo surge cuando las personas utilizan tarjetas y créditos para mantener un nivel de consumo que sus ingresos no permiten sostener. En este escenario, cada nueva compra reduce el dinero disponible para los meses siguientes y puede generar una deuda difícil de pagar.

Vásquez también destaca uno de los errores más comunes en el uso de tarjetas: pagar solo una parte de la deuda y arrastrar el saldo hacia el mes siguiente. “Si usted va a usar tarjeta de crédito, pague la cuota completa a fin de mes”, recomienda. La lógica es evitar que una compra se convierta en una deuda prolongada debido a los intereses.

El aumento de la morosidad entre los 22 y 29 años ocurre precisamente durante una etapa en que los jóvenes comienzan a acceder a productos financieros de mayor monto, como créditos de consumo y automotrices. La recomendación final es simple: antes de asumir una nueva cuota, calcular cuánto del ingreso ya está comprometido y verificar si el presupuesto del mes siguiente seguirá siendo suficiente para cubrir gastos básicos, consumo y nuevas obligaciones.

Con Información de www.coquimbonoticias.cl

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Redacción.

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