El Centro de Educación Ambiental dependiente de CEAZA reunió a 927 personas en sus primeros seis meses de funcionamiento, consolidándose como un nuevo espacio de divulgación científica y vinculación comunitaria en el Parque Urbano Cerro Grande de La Serena, pese a los retos que enfrenta la educación no formal en espacios públicos regionales afectados por la crisis climática.
La programación ejecutada entre enero y junio de este año incluyó caminatas guiadas y talleres participativos, lo que permitió diversificar el acceso al conocimiento ecológico mediante una infraestructura moderna con sala de exposiciones y servicios higiénicos. Sin embargo, su impacto real aún depende de la articulación permanente con establecimientos educacionales y organizaciones sociales de la conurbación.
«La programación del CEA contempló una amplia variedad de experiencias orientadas a acercar el conocimiento sobre la naturaleza y el territorio a públicos diversos. Entre los participantes por cada actividad, tuvimos 85 asistentes a charlas, 221 a caminatas guiadas, 207 a sesiones de cuentascuentos, 36 a participaciones en módulos expositivos y 16 a juegos de mesa», señaló la encargada del CEA, Claudia Hernández.
A esas cifras se agregaron 154 personas del Programa Escolar, 109 en talleres y capacitaciones y 58 asistentes a actividades artísticas. Además, se registró la visita de comunidades educativas como el Colegio Arturo Prat Chacón, Colegio Cordillera, Colegio Hellen Keller y el Colegio Los Pensamientos de Coanil, junto con agrupaciones ciudadanas como la FEULS y la Agrupación Niñez Segura.
El funcionamiento del centro también ha incluido un componente de colaboración interinstitucional, con la integración de cuatro profesionales del Programa de Empleos de Emergencia de la Corporación Nacional Forestal, quienes cumplen funciones como monitores ambientales para el seguimiento de flora y avifauna local.
“Durante los recorridos se puede aprender una variedad de contenidos, como identificar flora y fauna del Cerro Grande, sus características, también historia del lugar, además de pasar un momento de conexión entre todos los participantes”, describe el coordinador de actividades del CEA y monitor ambiental de CONAF, Diego Herrera.
Las proyecciones institucionales apuntan a mantener la oferta de visitas pedagógicas y monitoreos participativos durante el segundo semestre de este año. Para la administración del recinto, el desafío crítico es trascender la mera divulgación informativa e instalar capacidades efectivas de resiliencia y adaptación frente a la actual crisis ambiental que afecta a los ecosistemas del norte semiárido.
Con Información de ovallehoy.cl



