Lunes, 24 de Agosto de 2026
Nacional

Temporales revelan el potencial de los satélites en la predicción y gestión de desastres naturales

Los sistemas frontales que afectaron gran parte de Chile durante julio movilizaron a los equipos de emergencia y marcaron un punto de inflexión para el uso de tecnología satelital en la gestión de desastres, demostrando cómo la información obtenida desde el espacio puede convertirse en un insumo clave para anticipar riesgos, apoyar decisiones durante una emergencia y acelerar posteriormente la reconstrucción.

Durante las lluvias, el Centro Espacial Nacional (CEN) de la Fuerza Aérea de Chile utilizó imágenes satelitales SAR de ICEYE para monitorear zonas críticas, identificar áreas con potencial riesgo de inundación y evaluar el estado de la infraestructura estratégica. Estas imágenes, obtenidas por la constelación de satélites de la compañía, utilizan tecnología SAR (Synthetic Aperture Radar), capaz de observar la superficie terrestre incluso con nubosidad, lluvia intensa o durante la noche, condiciones en las que los satélites ópticos tradicionales pierden visibilidad.

Para Daniel Cleffi, CEO para Latinoamérica de ICEYE, lo ocurrido dejó una conclusión clara: no basta con saber que existe tecnología satelital disponible; lo realmente determinante es contar con una capacidad de observación dedicada y permanente. Según el ejecutivo, en una emergencia la información oportuna puede ser tan importante como los recursos desplegados en terreno, y disponer de un sistema completo que integre satélites, segmento terreno y capacidades operacionales permite a las instituciones tomar decisiones con información disponible cuando cada minuto cuenta.

El Centro Espacial Nacional preparó con anticipación una base de imágenes de distintos puntos considerados críticos. Posteriormente incorporó nuevas zonas de interés conforme evolucionaba la emergencia, generando reportes periódicos sobre el comportamiento de ríos, embalses, caminos e infraestructura. Esta capacidad permitió detectar el rápido aumento del nivel del embalse Recoleta antes de su desborde, además de monitorear crecidas de ríos, cortes de caminos y zonas potencialmente inundadas.

Según Cleffi, el análisis comparativo es precisamente donde la información satelital entrega mayor valor, permitiendo medir cuánto cambió un territorio, qué infraestructura resultó afectada, qué zonas permanecen aisladas y cómo evoluciona la emergencia con el paso de las horas o los días.

El uso de imágenes satelitales no termina cuando cesan las lluvias. Una vez finalizada la emergencia, la comparación entre imágenes previas y posteriores permite identificar áreas inundadas, evaluar daños en infraestructura, detectar deslizamientos de tierra y apoyar la planificación de las etapas de recuperación y reconstrucción.

Los eventos de julio también evidenciaron cómo la observación satelital comienza a consolidarse como parte de la infraestructura crítica para la gestión de riesgos. La experiencia vivida en Chile refleja una tendencia que ya se observa en numerosos países: incorporar sistemas dedicados de observación de la Tierra como parte de la infraestructura de protección civil y defensa.

En América Latina ya existen experiencias concretas que muestran esta evolución. Brasil, por ejemplo, opera desde 2022 satélites SAR de ICEYE para fortalecer el monitoreo de la Amazonía, incorporando capacidades espaciales dedicadas como parte de su estrategia de vigilancia territorial y gestión de riesgos.

Con Información de desenfoque.cl

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