Domingo, 8 de Noviembre de 2026
Nacional

Se conmemoran 109 años de la Revolución de Octubre

Al cumplirse 109 años de la Revolución de Octubre, se difunde el editorial de la edición 408 de EL POPULAR de Uruguay, dedicada íntegramente a los 100 años de ese hecho histórico que, según el texto, conmovió al mundo.

El Popular. Uruguay. 08/11/2026. El editorial se tituló “Un siglo de Revolución”.

El texto afirma: “Este 7 de noviembre, se cumplieron 100 años de la Revolución de Octubre. El más importante movimiento revolucionario, la principal revolución social, la más universal, de la historia de la humanidad”.

El editorial indica que valora la Revolución desde la pertenencia y como parte de ese caudal humano formidable que se propuso transformar el mundo en la práctica. Añade que ese hecho es parte fundante de su identidad y que su balance no es objetivo, sino realizado desde las entrañas mismas de sus esperanzas, sueños, alegrías, dolores, decisión de lucha, compromiso y vida misma.

Plantea que es imprescindible ubicar la Revolución de Octubre en una perspectiva histórica larga: la historia escrita de la humanidad tiene alrededor de 6 mil años; el capitalismo, alrededor de 600 años como experiencia de organización social y política hegemonizada por la burguesía; y el imperialismo, como fase superior del capitalismo, alrededor de 200 años. Hablar de la Revolución de Octubre, señala, es hablar de una experiencia ocurrida hace 100 años que abrió un período de transformación social para romper esa hegemonía y construir, por primera vez en la historia humana, una sociedad sin explotación.

Según el editorial, hace un siglo, por primera vez, trabajadores, campesinos, soldados, pobres y olvidados intentaron y lograron gobernarse a sí mismos. “Tomaron el cielo por asalto”, con antecedentes milenarios de la lucha de la humanidad por la libertad y el antecedente heroico de la “Comuna de París”, a la que Marx caracterizó como “el primer asalto al cielo”.

“Paz, pan y tierra” fueron las consignas que los unieron y los hicieron luchar; “Todo el poder a los Soviet” fue la manera de lograrlo. Lo principal, agrega, es que millones asumieron el camino como propio y lo materializaron, dándole potencialidad revolucionaria.

El texto sostiene que fue el triunfo más importante y de mayor impacto en la lucha por la emancipación humana. Con el mismo rigor, afirma que la posterior implosión de las experiencias de construcción socialista nacidas a su influjo constituye la más importante derrota sufrida en ese camino, por lo que despejar sus causas y encontrar caminos superadores es también una tarea revolucionaria.

El editorial vincula este aniversario con los 150 años de la publicación de “El Capital”, con el que Carlos Marx demostró teóricamente que el capitalismo no era el fin de la historia humana, sus contradicciones y la necesidad de la revolución para superarlas. Apenas 50 años después, Lenin y los bolcheviques demostraron prácticamente que era posible una alternativa al capitalismo.

Ese es, para el texto, el mayor mérito de la Revolución de Octubre: demostró que es posible construir un mundo diferente que no esté basado en la explotación.

Agrega que cualquier valoración de la Revolución de Octubre debe incorporar que, desde el primer día hasta el último de la experiencia soviética, esta se dio en medio de la agresión más feroz que haya sufrido régimen social alguno. El gobierno soviético tuvo que levantar un país destrozado por el horror del Zarismo y por la bestialidad de la Primera Guerra Mundial; luego por la guerra civil interna; luego por la invasión simultánea de 14 países; luego por la agresión nazi y la Segunda Guerra Mundial. Tuvo que resistir y reconstruirse una y otra vez. El editorial aclara que esto no es disculpa de errores, horrores o insuficiencias, pero no se puede omitir, como según afirma hacen algunos de manera alegre, que pretenden analizar las experiencias humanas como si fueran fórmulas de laboratorio.

El editorial enumera cinco logros de Octubre: A) la libertad para el pueblo ruso, que provocó la caída del Zarismo y construyó la primera democracia real en ese país; fue el primer Estado que alfabetizó a toda la población, hizo ley las 8 horas, dio voto a la mujer, legalizó el aborto, dio propiedad social de los medios de producción y democratizó la propiedad y el acceso a la tierra. B) Una contribución a la paz y al internacionalismo, con un papel fundamental en el fin de la colonización y en el logro de la existencia soberana de decenas de países y pueblos en África, Asia y América Latina. C) Un papel fundamental en la derrota del nazismo, lucha que pagó con devastación y 20 millones de muertos. D) La existencia de la URSS y el influjo de la Revolución de Octubre incidieron, junto con la lucha de los pueblos, en avances en derechos y justicia social en los países capitalistas, el Estado de Bienestar, los derechos laborales y los derechos de las mujeres, entre otros. E) El valor del ejemplo: otra sociedad es posible, estímulo a la lucha y a la organización de los revolucionarios en todo el mundo.

Luego plantea siete desafíos hacia el futuro. Señala que está pendiente un balance riguroso de la experiencia de construcción del socialismo y que es imprescindible hacerlo, en primer lugar, para los comunistas, pero también para todos los revolucionarios y militantes populares del mundo, para transformarlo en acervo teórico e instrumento de lucha para derrotar al capitalismo y seguir alumbrando los caminos del socialismo y del comunismo. Añade que los revolucionarios analizan la realidad para comprenderla y trazar mejores caminos para transformarla, y para encontrar los caminos concretos que permitan avanzar las luchas populares y la perspectiva de liberación que alimentan.

1) El editorial no piensa ni acepta un balance de capitulación ni promueve la rendición ante el capitalismo; saluda la Revolución de Octubre y hace un balance crítico de su legado para luchar mejor.

2) Se propone el rescate del método marxista leninista para analizar la realidad de hoy y, al hacerlo, recrearlo. La Revolución de Octubre demostró que no hay práctica revolucionaria sin teoría revolucionaria; la construcción crítica que actualice ese legado teórico y le dé sentido práctico es uno de los desafíos.

3) El análisis a fondo del estado actual del capitalismo, de sus fortalezas y debilidades, de su conformación material y de su desarrollo en las formas de hegemonía materiales y subjetivas que lo sostienen es requisito indispensable para luchar y avanzar una perspectiva revolucionaria.

4) El papel de la democracia en la revolución, antes, durante y después de la toma del poder político por las fuerzas revolucionarias. El texto afirma que mucho se ha tergiversado el pensamiento y la práctica de Lenin y los bolcheviques sobre la democracia, y cita “Dos tácticas”: “Quien quiera ir al socialismo por otro camino que no sea el de la democracia política, llegará infaliblemente a conclusiones absurdas y reaccionarias, tanto en el sentido económico como en el político”. La Comuna parisina y los Soviet en Rusia fueron, según el editorial, formas concretas de canalizar la participación popular y generar un salto democrático inédito en la historia de la humanidad; fueron caminos concretos para trasladar poder al pueblo y democratizar el ejercicio del poder a niveles desconocidos hasta entonces. Encontrar esas formas en la actualidad, potenciarlas y luchar para que se vuelvan hegemónicas en la sociedad es la tarea.

5) El papel de las masas en la revolución. El pueblo organizado es el sujeto revolucionario. Lenin, uno de los principales constructores de la teoría del Partido y defensor a ultranza de su papel insustituible, deslindaba de cualquier visión “elitista” del proceso revolucionario y decía: “El régimen existente solo se podrá modificar con el esfuerzo de millones de hombres organizados”. La Revolución de Octubre no fue un hábil golpe de mano de un grupo heroico de conspiradores, sino el resultado de un largo proceso histórico de acumulación de fuerzas, de la aplicación práctica de una teoría, con estrategia y táctica concretas, y, por supuesto, de la acción decidida y organizada de un Partido revolucionario para llevarla adelante. Pero el protagonista fue el pueblo ruso y su decisión de lucha condujo al triunfo.

6) El papel del Partido, su elaboración teórica, su organización, su construcción política, la formación y el papel de sus cuadros y militantes, su relación con las organizaciones populares y con el pueblo, y sus vínculos con la sociedad toda.

7) Incorporar a ese balance crítico las experiencias de todas las revoluciones en todos los rincones del planeta. No hubo lugar del mundo donde el capitalismo, y su forma actual real de existencia, el imperialismo, no fuera desafiado.

Bajo el apartado “Un camino abierto”, el editorial afirma que hace el balance desde una posición de principios. Nada cambia, sostiene, que la Revolución de Octubre fue “un inmenso grito de libertad, irredento, formidable”, “el impulso de gigante de la esperanza” y la conjunción política de millones que expresaron su decisión de ser libres y de no rendirse. La Revolución de Octubre dio un salto en la historia de la humanidad.

Hoy, agrega, la Revolución sigue siendo un mandato ético y una necesidad material de la humanidad, objetiva. Hay que construir la ruta teórica, el camino estratégico, la táctica que lo concrete y la fuerza social y política que la conduzca.

El camino abierto por Lenin, los bolcheviques y el pueblo ruso sigue estando allí para transitar; no es un camino cerrado, al contrario. Por eso, señala, se habla de “un siglo de Revolución”, porque no terminó. Sigue siendo válido el objetivo de una sociedad sin explotación, conquistar la libertad para los seres humanos y llevarla hasta las últimas consecuencias. En esa lucha, aún en desarrollo, acompañan “las heroicas banderas rojas de Octubre”.

Con Información de elsiglo.cl

gerente

Redacción.

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