El Presupuesto 2027 no fortalece la seguridad alimentaria. Reduce los recursos para quienes producen para el mercado interno, mientras mantiene o aumenta los recursos para los sectores exportadores.
Comisión Agraria. Partido Comunista de Chile. 10/10/2026. Aunque el Gobierno afirma que dará prioridad a la seguridad alimentaria y a la equidad de género, el Proyecto de Ley de Presupuestos 2027 para el Ministerio de Agricultura incluye un ajuste regresivo que afecta directamente a quienes producen los alimentos que consumen las familias chilenas. La Agricultura Familiar Campesina (AFC) —responsable del 92% de las explotaciones agrícolas del país, del 61% del empleo sectorial y del 27% de la producción nacional de alimentos— queda prácticamente desmantelada en la propuesta presupuestaria.
Según el informe de la Comisión Agraria del Partido Comunista de Chile, el total bruto de la Partida 13 baja solo un -0,47%, pero el Aporte Fiscal cae un -1,02% y, en términos reales, si se considera la inflación proyectada, la disminución es significativa. El mayor impacto se concentra en INDAP, entidad rectora de la AFC: su presupuesto retrocede -15,19% en total bruto y -19,33% en aporte fiscal, la reducción más alta de toda la partida.
El Programa Mujeres Rurales (INDAP-PRODEMU), que acumula 34 años de trayectoria y más de 35 mil mujeres capacitadas, será cerrado. En 2026 se suspende el ingreso de nuevas participantes y en 2029 termina definitivamente. Solo en la Región de Los Lagos, 57 mujeres de Dalcahue, Queilen, Ancud, Quellón y Quemchi, que ya habían cumplido todos los requisitos, no podrán ingresar. Esto ocurre justo cuando la ONU declaró 2026 como el Año Internacional de la Agricultora, una contradicción flagrante con los compromisos internacionales de Chile.
La asesoría técnica también se desploma: de 458 unidades operativas en 2026 se pasa a 384 en 2027, una reducción de 74 unidades que deja a miles de pequeños productores sin acompañamiento técnico, capacitación y apoyo para la comercialización. Las regiones más afectadas son Los Ríos (-13), Metropolitana (-11) y Biobío (-10).
Los Mercados Campesinos, espacios de comercialización directa que permiten a los productores vender sin intermediarios y obtener mejores precios, quedarán sin financiamiento a nivel central. Según la propia Cuenta Pública de INDAP, para 2027 solo se destinará presupuesto a las inversiones de las Tiendas Mundo Rural, dejando a los circuitos cortos de comercialización a su suerte.
En materia de riego, la Comisión Nacional de Riego (CNR) reduce su presupuesto en -4,83% (más de $6 mil millones menos), poniendo en riesgo el «Programa Especial de Pequeña Agricultura», que en 2025 benefició a 848 proyectos con $18 mil millones. En un contexto de sequía estructural, menos fondos para riego significan menos capacidad de adaptación y más inseguridad alimentaria.
El Programa de Transición a la Agricultura Sostenible (TAS), ejecutado por INDAP e INIA, queda con continuidad incierta. Aunque su presupuesto nominal sube levemente, no alcanza para un tercer ciclo, dejando a 1.160 usuarios en transición sin el acompañamiento necesario para consolidar sus sistemas agroecológicos.
Finalmente, PRODESAL mantiene su estructura contractual, pero congela el capital de trabajo en $200.000 por persona para 2026-2027. Con el alza de insumos, fertilizantes y combustible, este monto nominal representa una pérdida real de poder adquisitivo, debilitando el impacto económico directo en cada predio.
El informe identifica cinco contradicciones centrales del Presupuesto 2027:
1. Seguridad alimentaria: se recorta a INDAP, que apoya a quienes producen el 27% de los alimentos del país.
2. Equidad de género: en el Año Internacional de la Agricultora, se cierra el único programa integral para mujeres rurales.
3. Transición agroecológica: el TAS queda en riesgo justo cuando la crisis climática exige mayor resiliencia.
4. Descentralización: se reducen las asesorías en regiones, afectando la capacidad de los gobiernos regionales.
5. Priorización exportadora: el aumento de CONAF (+21,31%) y SAG (+14,75%), vinculado a emergencias, no compensa la caída de INDAP, revelando una apuesta por los grandes sectores exportadores por sobre la agricultura familiar.
Las organizaciones de la AFC —ASOF, CLOC, PRODEMU— ya han manifestado su rechazo. El Partido Comunista y su Comisión Agraria tienen la responsabilidad de articular una respuesta parlamentaria y social. Las recomendaciones son claras: restituir el presupuesto de INDAP a los niveles de 2026 con incremento real; defender la continuidad del Programa Mujeres Rurales; restituir los fondos para Mercados Campesinos; revertir la reducción de 74 unidades de asesoría; proteger el Programa Especial de Pequeña Agricultura de la CNR; asegurar un tercer ciclo para el TAS; y reajustar el capital de trabajo de PRODESAL.
El Presupuesto 2027 no fortalece la seguridad alimentaria. Reduce los recursos para quienes producen para el mercado interno, mientras mantiene o aumenta los recursos para los sectores exportadores. Es un presupuesto regresivo, que desmantela parcialmente la institucionalidad de apoyo a la AFC y afecta a los sectores más vulnerables del mundo rural: mujeres campesinas, pequeños productores y comunidades indígenas.
Desde la Comisión Agraria del PC hacemos un llamado a las y los parlamentarios, a las organizaciones campesinas y a la ciudadanía a exigir un presupuesto que ponga en el centro la alimentación del pueblo y la dignidad de quienes la producen. La tramitación en la Comisión Especial Mixta de Presupuestos es la instancia para visibilizar este impacto y revertir los recortes. No podemos permitir que se siga desmantelando la agricultura familiar campesina.
Con Información de elsiglo.cl



