Lunes, 19 de Octubre de 2026
Nacional

La rebelión estudiantil contra Macron: la voz del Movimiento de Jóvenes Comunistas de Francia

Carolina Tejada. Semanario VOZ. Colombia. 16/10/2026. La movilización de la juventud francesa ha captado la atención internacional. Los estudiantes reclaman una educación digna y que la República cumpla la promesa de igualdad.

La protesta estudiantil surgió en París a fines de septiembre contra las políticas del gobierno de derecha de Emmanuel Macron, que eliminan el derecho a la educación, y se ha expandido por todo el país. Lo que empezó en el instituto Saint-Exupéry hoy sacude a Francia en medio de la represión policial, montajes del Gobierno y la resistencia de los jóvenes.

VOZ conversó con Bastien Bonnargent, secretario general del Movimiento Jóvenes Comunistas de Francia (MJCF), quien explicó los puntos de la movilización que hoy pone en dificultades al gobierno francés.

La angustia juvenil

¿Cuáles son los principales motivos que han llevado a miles de estudiantes franceses a movilizarse?

La movilización actual responde a una situación insostenible en muchos establecimientos de educación secundaria, donde hay estudiantes que pasan semanas o meses sin profesor, aulas saturadas, edificios deteriorados y falta de personal.

Además, expresa una inquietud más profunda por el porvenir juvenil. Durante casi diez años, las políticas liberales aplicadas bajo la presidencia de Emmanuel Macron han debilitado la educación pública, incentivado la competencia entre establecimientos y hecho más individuales las trayectorias escolares.

El sistema Parcoursup se ha vuelto el símbolo de esa desigualdad: ante la escasez de cupos en la educación superior pública, clasifica y selecciona a los estudiantes. Las opciones de orientación dependen del origen social, los recursos económicos, el territorio y el acceso a la información. Esto provoca una gran angustia entre los jóvenes, que sienten que su futuro ya está clasificado, seleccionado y limitado, en lugar de que la orientación educativa sea un derecho.

¿Cómo están afectando a los estudiantes la falta de profesores, las condiciones de los centros educativos y las dificultades para acceder a becas?

La ausencia de profesores causa la pérdida de horas de enseñanza en materias fundamentales y asignaturas clave para el bachillerato francés y el ingreso a la educación superior, lo que repercute directamente en el futuro de los estudiantes.

El punto central es la igualdad en la orientación educativa, pues no todos tienen las mismas oportunidades. Los estudiantes de familias de clase trabajadora, que viven lejos de las grandes ciudades o no disponen de recursos para financiar ciertos estudios, cuentan con menos opciones. La selección social no solo define el establecimiento al que asistirán, sino también su capacidad de imaginar su propio futuro, lo que lleva a muchos a interiorizar que ciertas formaciones o profesiones “no son para ellos”.

El papel de los jóvenes comunistas

¿Qué proponen y qué desempeñan los jóvenes comunistas en la movilización?

Los jóvenes comunistas sostienen que, sin importar el origen social o el lugar de nacimiento, cada joven debe poder acceder a una educación pública gratuita y de calidad, y a la formación que elija.

Mediante los Cahiers de doléances des lycées (cuadernos de reivindicaciones), los estudiantes describen sus condiciones de estudio, dificultades y propuestas, lo que permite construir reivindicaciones desde la realidad de cada establecimiento.

El MJCF cumple un papel impulsor en la movilización: promovió acciones en cerca de 100 establecimientos el pasado 29 de septiembre y contribuyó a organizar la movilización en más de 300 establecimientos educativos. Su meta es convertir la indignación individual de los estudiantes en reivindicaciones colectivas.

Sus principales propuestas incluyen eliminar el Parcoursup y reemplazarlo por un verdadero servicio público de orientación y formación; un plan de emergencia para asegurar un profesor en cada aula y renovar los establecimientos en condiciones insalubres; y crear un estatuto justo y protector para los estudiantes en prácticas y los aprendices de formación profesional.

Las movilizaciones han tenido una fuerte represión policial, hay personas detenidas, entre ellas de menores de edad. ¿Cómo puede analizar esta situación?

La represión se ha convertido en uno de los hechos más relevantes de esta movilización. Hasta ahora, registramos más de 5.000 detenciones, de las cuales el 87 % son de menores de edad, y alrededor de 200 estudiantes heridos o mutilados. Varios integrantes del Movimiento de Jóvenes Comunistas de Francia también han sido detenidos.

Para nosotros, esta represión tiene una función política: busca desviar el debate sobre la falta de profesores, las condiciones de los establecimientos, Parcoursup y la selección social, despolitizando la rabia de los estudiantes e invisibilizando sus reivindicaciones.

Frente a la estigmatización que pretende mostrar a una juventud incontrolable o peligrosa, vemos a miles de jóvenes que descubren su capacidad colectiva para actuar e intervenir en el debate público. Este proceso de politización es muy valioso.

Balance político

¿Qué esperan conseguir con la movilización y qué mensaje quieren enviar hoy los jóvenes franceses a la sociedad y al Gobierno?

Esta movilización ya ha demostrado que puede lograr victorias. Ante la presión de los estudiantes de secundaria, el Gobierno tuvo que retirar su proyecto de cobrar matrículas en los programas BTS y en las clases preparatorias a los estudiantes no becados, lo que demuestra que la movilización colectiva puede dar resultados.

Sin embargo, las causas profundas de la indignación siguen intactas. Exigimos un plan de emergencia para la educación pública que garantice un docente en cada aula y la renovación de los edificios educativos insalubres, la abolición de Parcoursup, la creación de un servicio público de orientación y formación, y un estatuto protector para los estudiantes en prácticas y los aprendices.

¿Cuál es el balance político que hacen de la movilización?

Queremos reafirmar que la educación no es una mercancía y que el futuro de un joven nunca debe depender de los ingresos de sus padres, de su lugar de residencia o de su capacidad para pagar una formación privada.

El mensaje que los estudiantes de secundaria envían al gobierno es claro: exigen respeto. Piden profesores, establecimientos educativos dignos, igualdad de oportunidades y la posibilidad de construir libremente su futuro. Piden que la República cumpla la promesa de igualdad que les hizo. Y tienen razón.

Las jornadas de octubre deben servir para medir la capacidad del movimiento de fortalecer y ampliar la protesta. Para el MJCF, el objetivo no es solo sumar una jornada más de movilización, sino construir a largo plazo una organización estudiantil capaz de defender sus derechos, conquistar victorias y permitir que la juventud recupere colectivamente el control de su futuro.

Con Información de elsiglo.cl

gerente

Redacción.

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