El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil dispuso que Meta implemente de inmediato acciones para asegurar condiciones equitativas entre las candidaturas presidenciales de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, de cara a la segunda vuelta fijada para el 25 de octubre, según lo informado por “El Siglo” el 16/10/2026.
La medida busca impedir disparidades en el alcance de publicaciones, en los resultados de búsqueda y en las recomendaciones de contenido político. Meta se expone a una multa de 500 mil reales por día en caso de incumplimiento. La determinación surgió después de que la campaña de Lula denunciara restricciones en Instagram, Facebook y WhatsApp, y diferencias en herramientas de inteligencia artificial.
El ministro Marco Aurélio Bellizze adoptó la decisión el jueves 15 de octubre. La resolución acoge parcialmente una presentación de la campaña de Lula, que acusó a la empresa dueña de Instagram, Facebook y WhatsApp de limitar la difusión de contenidos del actual mandatario y de favorecer la visibilidad de su adversario.
El fallo prohíbe a Meta reducir de forma desigual la distribución de publicaciones políticas, restringir resultados de búsqueda o excluir contenidos de los sistemas de recomendación cuando ello genere diferencias de trato entre las candidaturas. Además, establece que las limitaciones a las recomendaciones se apliquen solo a los perfiles oficiales de los candidatos y no se extiendan de manera indiscriminada a cuentas de terceros que publiquen contenido político.
En el ámbito publicitario, la compañía deberá evitar el bloqueo de cuentas de anuncios de las campañas y la restricción de publicaciones pagadas sin revisión humana. Si un sistema automatizado aplica una restricción, Meta tendrá hasta dos horas para revisarla e informar a la Justicia Electoral sobre la medida y sus fundamentos.
El incumplimiento de estas disposiciones puede generar una multa diaria de 500 mil reales.
La resolución judicial se conoció luego de que la campaña de Lula entregara antecedentes sobre asimetrías en el funcionamiento de las plataformas digitales. El informe de su equipo reúne ocho casos y documenta problemas vinculados con cuentas publicitarias, alcance de publicaciones, generación de imágenes mediante inteligencia artificial y resultados de búsqueda en WhatsApp. La denuncia también incluye miles de reportes de usuarios.
Entre los episodios denunciados, el 23 de septiembre la cuenta publicitaria de la campaña fue desactivada sin una explicación específica. Al día siguiente, Meta comunicó que un anuncio había sido rechazado por sospecha de suplantación relacionada con un programa social del Gobierno y reconoció que restricciones anteriores habían sido clasificadas erróneamente como graves. La cuenta fue restablecida poco más de una hora después.
La campaña también denunció que el 9 de octubre tuvo dificultades para promocionar publicaciones del feed de Instagram, restricción que se habría mantenido hasta cerca de las seis de la mañana del día siguiente.
Otro antecedente apunta a diferencias en las interacciones digitales. De acuerdo con cifras presentadas por el equipo de Lula para el período del 1 al 7 de octubre, el mandatario tenía 16,4 millones de seguidores, mientras que Flávio Bolsonaro sumaba 13,6 millones. A pesar de esa diferencia, el candidato opositor registraba casi tres veces más interacciones por publicación, según el análisis.
El informe también compara el rendimiento de los videos y sus tasas de interacción. Estos datos se presentan como indicios de una posible asimetría en la distribución de contenidos, aunque por sí solos no comprueban que haya existido una manipulación deliberada de los algoritmos.
Uno de los puntos centrales de la denuncia fueron las diferencias observadas en Meta AI, la herramienta de inteligencia artificial de la compañía.
Según pruebas del 14 de octubre, solicitudes para generar imágenes electorales relacionadas con Lula fueron rechazadas, mientras que peticiones equivalentes sobre Flávio Bolsonaro sí obtuvieron resultados. El equipo denunciante afirmó que estas diferencias se observaron en solicitudes hechas desde el mismo dispositivo y cuenta.
Después de la presentación de la campaña, Meta informó que había prohibido temporalmente la recomendación de candidatos y la generación de imágenes de ellos, y que adoptó medidas adicionales para impedir que las solicitudes basadas únicamente en nombres de pila y números electorales produjeran ese tipo de imágenes.
El ministro Bellizze consideró que había antecedentes suficientes para adoptar medidas preventivas ante la cercanía de la segunda vuelta. La decisión no es una declaración judicial definitiva, pues su objetivo inmediato es evitar que posibles fallas o restricciones generen un trato desigual entre las candidaturas durante el período decisivo de la campaña.
La resolución también incluye medidas sobre la circulación de contenidos presuntamente producidos o difundidos mediante redes de cuentas inauténticas.
Meta deberá investigar, en un plazo de 24 horas, los 255 perfiles señalados en un informe del Instituto Democracia em Xeque, sospechosos de formar parte de una red de producción y difusión de contenidos mediante inteligencia artificial.
Además, la empresa tendrá 48 horas para verificar si 1.204 publicaciones analizadas cuentan con la identificación correspondiente cuando se trate de contenidos generados por inteligencia artificial, y para adoptar las medidas pertinentes si detecta incumplimientos.
Según los antecedentes aportados por la campaña, la red investigada habría acumulado alrededor de 58,6 millones de visualizaciones. Entre los objetivos de las publicaciones estarían Lula y la primera dama, Janja Lula da Silva.
La denuncia también recoge reportes de usuarios sobre restricciones, suspensiones y reducción del alcance de publicaciones en distintas plataformas. Una recopilación citada por el equipo de Lula contabilizó 3.128 reportes válidos entre el 12 y el 15 de octubre. Estas cifras corresponden al registro presentado por los denunciantes y no constituyen, por sí mismas, una comprobación judicial de cada caso.
Meta ha rechazado las acusaciones de sesgo político y atribuyó parte de los episodios denunciados a problemas técnicos que, según su versión, no habrían afectado exclusivamente a Brasil ni a cuentas específicas.
La compañía también ha sostenido que actúa conforme a las normas electorales brasileñas y que está comprometida con garantizar un acceso igualitario a sus plataformas.
La decisión del TSE obliga ahora a la empresa a adoptar medidas concretas y verificables durante la segunda vuelta, en un contexto en que las redes sociales son uno de los principales espacios de disputa política y circulación de propaganda electoral.
Con Información de elsiglo.cl



