Francia vivió este fin de semana la peor jornada de violencia urbana desde 2005. No se trató de una protesta más, sino de una convergencia de distintos descontentos a seis meses de las elecciones presidenciales.
El conflicto comenzó a fines de septiembre con bloqueos en liceos. Los estudiantes denuncian el sistema Parcoursup, la falta de profesores y las malas condiciones. El ministro de Educación mencionó alrededor de 200 liceos cerrados el 13 de octubre.
El 17 de octubre, una convocatoria surgida en redes sociales bajo el lema «Amarillos y Jóvenes» llamó a sumarse a chalecos amarillos, estudiantes, la CGT, agricultores, jubilados, funcionarios y activistas climáticos. La CGT planteó: «Salarios, carestía de la vida, servicios públicos: nos unimos todos».
El detonante económico fue el mismo que en Chile: el aumento de los combustibles por la guerra en Medio Oriente y la inflación persistente.
El sábado 17, según el Ministerio del Interior, 550.000 personas marcharon en todo el país y 110.000 lo hicieron solo en París, desde République hasta Clichy. Los organizadores hablan de 800.000. La marcha en París fue relativamente tranquila; el caos llegó después, en los márgenes.
El balance del gobierno hasta el domingo incluye entre 2.000 y 2.400 detenidos en todo el país, 855 de ellos en París; entre 600 y 997 policías, gendarmes y bomberos heridos, con 7 graves; 1 muerto por paro cardiorrespiratorio en París; entre 1.500 y 3.000 comercios saqueados o vandalizados; y cientos de millones de euros en daños, según la Federación de Comercio.
También fueron atacados edificios públicos: el Ayuntamiento de Limoges, de 1883, quedó «prácticamente destruido» por un incendio; los ayuntamientos de Marsella y Lille fueron invadidos; la residencia de la prefecta de Burdeos fue asaltada; y la oficina de turismo de Lyon fue quemada. Las imágenes muestran calles enteras «sistemáticamente devastadas» en París, según su alcalde, además de barricadas, autos quemados y saqueos en Les Halles y République.
El domingo 18 hubo nuevos intentos de concentración. El lunes 19, el gobierno dio un giro inédito. El ministro del Interior, Laurent Núñez, reconoció en France Inter: «Sí, el sábado perdimos el control en algunas grandes ciudades». Admitió fallos de inteligencia y un despliegue insuficiente. Había movilizado 10.000 policías, 5.000 en París, y prohibido manifestaciones en torno al Elíseo, Matignon y la Asamblea Nacional.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, fue más duro: «Hemos fracasado, sin duda». Acusó a la extrema izquierda y dijo que es una amenaza junto al narco y el terrorismo. Macron, desde Bruselas, rechazó la dimisión de Núñez y pidió «nuevos modos operativos» para terminar con barricadas y saqueos.
El primer ministro Sébastien Lecornu anunció la medida más fuerte desde los disturbios de 2023: toques de queda parciales por territorio, en vez de estado de emergencia. En París regirán en République y Les Halles de 23:00 a 06:00 para toda la población. En Lyon, en el centro, de 21:00 a 06:00. En Niza, Lille, Denain, Wattignies, Douai y Rennes habrá toques de queda para menores o por sectores 21b2.
Lecornu denunció una maniobra política para «cuestionar el calendario y la celebración de las elecciones presidenciales» y ordenó a los fiscales pedir prisión provisional para más del 80% de los detenidos.
El sindicato de policía Unsa-Police lo resumió así: «Completamente desbordados» por «una convergencia de bárbaros». Según esa organización, se subestimó la suma de casseurs de ultraizquierda más «un número gigantesco de jóvenes de barrios».
El contexto es político: el final del segundo mandato de Macron, el desgaste, el poder adquisitivo y la degradación de los servicios públicos. Francia crece 0,5% este trimestre, pero mantiene inflación y descontento.
El gobierno enfrenta ahora dos frentes: reparar 3.000 comercios con ayudas urgentes y evitar el «Acto II» convocado por los mismos colectivos para el próximo sábado 25 de octubre, con la amenaza de un bloqueo del Louvre por parte de estudiantes de medicina que ya están en huelga ilimitada.
Con Información de desenfoque.cl

