Martes, 22 de Septiembre de 2026
Nacional

El mensaje de Chomalí y la encíclica de León XIV en torno a la política del bien común

Corrupción, crisis de la política, dignidad del trabajo e inteligencia artificial fueron algunos de los ejes que cruzaron el último Te Deum ecuménico, en la línea de la “Magnifica Humanitas” de León XIV.

Daniela Pizarro A. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 22/09/2026.

En el último Te Deum Ecuménico de Fiestas Patrias, el mensaje entregado por el arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomalí, titulado “Chile: una casa edificada sobre roca”, puso en el centro temas como la corrupción, la violencia, el desencuentro político, la pobreza, las bajas en las tasas de natalidad, el envejecimiento de la población y los efectos de las nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, sobre la educación y el empleo.

En la homilía indicó que “es el tiempo de los grandes acuerdos y de los generosos consensos”, llamando así al mundo político a salir de sus trincheras para llegar a acuerdos que beneficien a las grandes mayorías.

En ese marco, la corrupción ocupó un lugar especialmente relevante. Chomalí la definió como “el mal de todos los males” y advirtió que su expansión erosiona las instituciones y abre espacio al crimen organizado, el narcotráfico, la delincuencia y la trata de personas. Para el arzobispo, enfrentarla no es solamente una cuestión administrativa o judicial, sino también un problema relacionado con la calidad de la convivencia social y democrática.

Pero el discurso tuvo además otra dimensión, la de los cambios estructurales que enfrenta Chile. La baja natalidad, el envejecimiento de la población, las dificultades para compatibilizar trabajo y familia y la transformación del empleo por efecto de la inteligencia artificial fueron incorporados al diagnóstico.

En este punto es donde el mensaje del Te Deum encuentra un vínculo directo con la primera encíclica del papa León XIV, Magnifica Humanitas, publicada el 15 de mayo de 2026.

La persona frente a la transformación tecnológica

La encíclica de León XIV está dedicada a la custodia de la humanidad en el tiempo de la inteligencia artificial. El documento retoma la tradición de la doctrina social de la Iglesia para abordar uno de los grandes dilemas contemporáneos, que tiene que ver con el buen uso de los avances tecnológicos.

El texto plantea que la inteligencia artificial no puede ser considerada simplemente como una herramienta técnicamente neutral. Su desarrollo y utilización involucran decisiones económicas, políticas, sociales y éticas. Por eso, León XIV llama a fortalecer la responsabilidad, la transparencia y la gobernanza de estas tecnologías.

En el Te Deum, Chomalí recogió explícitamente esta preocupación. Recordó que, según el Papa, nadie puede construir por sí mismo y sostuvo que el uso de la inteligencia artificial dependerá de las decisiones humanas y de la capacidad de gestionarla en función del bien común.

La respuesta propuesta desde el pensamiento social de la Iglesia apunta a que la innovación no puede medirse únicamente por su eficiencia o productividad, sino que también debe ser evaluada por sus efectos sobre la dignidad, el trabajo, la libertad, las relaciones sociales y las oportunidades de las personas.

En Magnifica Humanitas, León XIV dedica capítulos completos a la verdad, la democracia, la comunicación, el trabajo, el desempleo, la economía y las condiciones sociales de las familias y los jóvenes. El documento también aborda la concentración del poder digital y la necesidad de que la transformación tecnológica sea acompañada por criterios éticos y políticos.

Chomalí llevó esa preocupación al escenario chileno al plantear que el avance de la inteligencia artificial exigirá un diálogo entre Gobierno, empresarios, sindicatos y universidades. No se trataría, por tanto, únicamente de una discusión tecnológica, sino de una conversación sobre el futuro del trabajo, la educación y la organización de la sociedad.

Acuerdos con debate democrático

Uno de los puntos que más retumbó en el mundo político tuvo que ver con la idea de perder el miedo al debate democrático entre distintas miradas.

“Salir al encuentro de mi adversario, no de mi enemigo político”, fue una de las ideas centrales del arzobispo, quien sostuvo que las legítimas diferencias forman parte de la democracia, pero que estas no deberían impedir la búsqueda de acuerdos.

Frente al llamado diversos dirigentes políticos reaccionaron.

Desde el Partido Comunista, el presidente Lautaro Carmona valoró especialmente la invitación a trabajar contra la corrupción y sostuvo que cada sector político debía hacerse cargo del mensaje desde su propia posición. El dirigente destacó la necesidad de encontrar un “mínimo común” frente a fenómenos como el crimen organizado.

“Todos los mensajes fueron contribuyendo a una convocatoria que tiene conciencia de que estamos viviendo un tiempo muy difícil, sobre todo para la gente de trabajo. O sea, anotó la cesantía, anotó las dificultades y una cosa muy subrayada fue la batalla contra la corrupción”, expresó.

En el Frente Amplio, su presidenta, Gael Yeomans, vinculó el llamado de Chomalí sobre la natalidad y la familia con la necesidad de avanzar en políticas públicas, mencionando específicamente la sala cuna y el empleo formal como ámbitos donde podrían construirse acuerdos.

“Tener un millón de desempleados no puede dejarnos impávidos. Tenemos que pasar a la propuesta, no solamente a reaccionar. ¿Y en esto estamos disponibles para avanzar en sala cuna? Claro que sí. En inversión pública, para poder también contar con nuevos empleos, y así en otras medidas. Hay herramientas, como el subsidio unificado al empleo, que se pueden hoy día potenciar”, aseveró.

Desde el PPD, el diputado Carlos Cuadrado sostuvo que quienes participaron en el Te Deum habían escuchado directamente el mensaje del cardenal y planteó que éste debía traducirse en acciones concretas en los territorios y en las instituciones.

Con Información de elsiglo.cl

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Redacción.

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