Lunes, 19 de Octubre de 2026
Nacional

Economía: Chile 2026, el año de la fuerte desaceleración y más

Chile cerrará 2026 con una economía prácticamente estancada, luego de haber sido durante 30 años el caso de éxito de la región. No se trata de una opinión del gobierno de turno, sino del diagnóstico coincidente del Banco Central, el FMI, el Banco Mundial y la OCDE.

Lo que va del año: cifras duras

Según el último IPoM del Banco Central, de septiembre, el PIB de 2026 crecerá entre 0,25% y 0,75%. El mercado, en la Encuesta de Expectativas de octubre, es aún más pesimista: 0,2%.

El FMI recortó a 0,6% su proyección para Chile en 2026, desde 2,4% en abril y 1,8% en julio. El Banco Mundial hizo lo mismo: de 2,4% en abril a 0,8% ahora. El propio gobierno bajó su meta de 1,8% a 0,7%.

¿Por qué? El Banco Central y el Banco Mundial coinciden:

1. Demanda interna desacelerada.

2. Deterioro del mercado laboral y de la confianza.

3. Alza de combustibles por el conflicto en Medio Oriente.

4. Condiciones climáticas adversas y menor producción minera.

Otros datos clave:

– Inflación: cerrará 2026 en 4,6% según el mercado, por encima de la meta de 3% del Banco Central. El FMI la ve en 3,7% promedio anual.

– Desempleo: el FMI proyecta 9,5% en 2026 y 9,6% en 2027.

– Inversión: la formación bruta de capital fijo se desplomó de 5,5% esperado en septiembre a 0,3% en octubre.

Los efectos del bencinazo y la caída de la demanda interna

En 2026 hay dos medidas que todos comentan en la calle y que el propio Banco Central cita en su IPoM: el bencinazo y los recortes. Esta es la cronología real, sin relato de gobierno ni de oposición.

1. El bencinazo: ¿qué pasó en marzo?

No fue un alza del impuesto, sino un cambio en la forma de calcular el subsidio.

El Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Mepco, funciona cubriendo parte del impuesto específico cuando el petróleo sube. Hasta febrero de 2026, el Mepco calculaba el precio internacional con un promedio de 2 semanas. En marzo, el gobierno de José Antonio Kast, en medio de la escalada del petróleo por la guerra en Medio Oriente, amplió el cálculo a 4 semanas por decreto.

Efecto práctico: el subsidio se redujo de golpe. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lo defendió en Londres: «La medida está envejeciendo bastante bien», porque evitó un gasto fiscal de US$2.500 millones si se hubiera mantenido el Mepco antiguo.

Costo para el bolsillo: según ENAP, entre marzo y octubre la bencina de 93 acumula +$247,6 por litro y el diésel +$327,4. Solo desde fines de julio el diésel acumula +$400 por litro. ENAP ha aplicado alzas de $39 a $95 por vez, cada 3 semanas. Se espera otra alza el 22 de octubre de $41 en bencina y $90 en diésel.

¿Qué dice el Banco Central? Lo cita como causa directa de la desaceleración:

«El alza de los combustibles ha reducido los ingresos disponibles tanto de familias como de empresas» y explica la caída de la demanda interna de 2,3% en el primer trimestre a 0,1% en el segundo.

El gobierno lo compensó con el «Bono Combustible»: $100.000 mensuales para taxistas, colectiveros, escolares y pescadores artesanales, entre abril y septiembre, ahora extendido hasta diciembre por la Ley 21.811. Kast reconoció: «Pensábamos que la guerra iba a durar poco».

Impacto distributivo: académicos citados por el Banco Central advierten que los hogares de los deciles 1-3 gastan 6% a 10% de su ingreso en transporte y energía, frente a 3% a 5% en los deciles altos. El bencinazo golpea más abajo.

2. Los recortes: ¿hubo apretón fiscal?

El gobierno anunció al asumir un ajuste de US$6.000 millones, equivalente a 2% del PIB.

Medidas ya aplicadas:

– Recorte transversal de 3% del gasto bruto de cada ministerio, desde marzo por decreto de Dipres.

– Recorte focalizado adicional de US$1.000 millones, pidiendo a cada ministerio detectar «abusos».

– Contención de gratuidad: limitar la gratuidad universitaria a menores de 30 años, moratoria a nuevas universidades en gratuidad y reforzar el cobro del CAE.

– Auditoría total del Estado y decreto para destrabar 51 proyectos en el SEIA por US$16.000 millones.

Pero aquí aparece el matiz que señalan el Banco Central y economistas como José de Gregorio:

El Banco Central dice en el IPoM que «el gasto fiscal también consignó un aumento más acotado durante los últimos meses», no una caída. Y De Gregorio, expresidente del Banco Central, dijo textualmente hace 6 días: «Los US$6.000 millones no se ven en las cifras. De hecho, este gobierno va a sobre ejecutar el presupuesto del año anterior. Por lo tanto, no hay apretón fiscal».

Lo que sí se ve es un cambio en la composición: según la Dirección de Presupuestos, a agosto el gasto corriente sube 3,1% real y el gasto de capital cae 13,0% real. Se recorta inversión, no gasto corriente.

3. La otra cara: la Ley de Reconstrucción

El gobierno apuesta a que la causa de 2026 se revierte en 2027 con la Ley de Reconstrucción Nacional, promulgada el 9 de octubre.

Contiene:

– Baja del impuesto de primera categoría de 27% a 23%.

– Integración total del sistema tributario.

– Invariabilidad tributaria por 20 años.

– Exención de IVA a viviendas nuevas por 1 año.

– Exención de contribuciones para la primera vivienda de mayores de 65 años.

Costo fiscal 2026: -$838.430 millones, -0,09% del PIB, según el informe financiero del proyecto. El efecto recaudatorio negativo pleno es de 0,44% del PIB en régimen. Se compensa parcialmente con una ventana para retirar utilidades FUT pagando 10%, que recaudaría US$770 millones en 2 años.

Fitch ratificó A- con perspectiva estable, proyectando que el déficit baje de 2,8% en 2025 a 1,8% en 2026 gracias al cobre caro, no solo al recorte.

En resumen del Banco Central: el bencinazo explica parte del golpe al consumo y la confianza, pero no explica todo. La desaceleración es anterior y más amplia: caída minera, clima adverso, mercado laboral con 9,5% de desempleo y expectativas deterioradas.

Como dijo De Gregorio: «Estoy sorprendido, me cuesta explicar lo que está pasando. La desaceleración económica de Chile es sorprendente». Otros países con el mismo petróleo caro no se frenaron tanto.

Comparación con los últimos 3 gobiernos

Aquí el contexto histórico es fundamental:

Bachelet II (2014-2017): 1,8% de crecimiento anual promedio. Fin del superciclo del cobre, reformas tributaria y laboral.

Piñera II (2018-2021): 2,5% promedio. Incluye estallido de 2019 (-0,4%), caída de 2020 (-6,1%) y rebote de 2021 (+11,3%).

Boric (2022-2025): 2,0% promedio. Ajuste post-sobrecalentamiento, 0,5% en 2023 y 2,5% en 2025.

2026 (Kast – año 1): 0,2% – 0,8% según organismo. Año de menor crecimiento desde 2023.

Con 2,0%, Boric cerró como el segundo peor desempeño desde 1990, solo por sobre Bachelet II. 2026 sería aún más bajo.

Productividad: cayó -4,2% acumulada en el periodo de Boric, frente a -0,1% en Bachelet II. La deuda bruta subió 5,1 puntos del PIB en Boric, menos que los 10,9 puntos de Bachelet II y los 7 puntos de Piñera I.

Qué proyectan más allá del gobierno

El gobierno proyecta 0,7% para 2026 y 3,3% para 2027. Los organismos son más cautos:

– Banco Central: 2% a 3% en 2027 y 2,25% a 3,25% en 2028, supeditado a la aprobación de la Ley de Reconstrucción.

– FMI: 2,6% en 2027.

– Banco Mundial: 3% en 2027 y 2,3% en 2028.

– Mercado (EEE): 3% en 2027 y 2,7% en 2028.

El mensaje es claro: todos ven un rebote en 2027, pero no por inercia.

Chile vs OCDE y América

Esta es la parte más dura:

En la OCDE, Chile se estancó 0% en el segundo trimestre de 2026, mientras el bloque OCDE creció 0,5%. Fue el peor desempeño junto a Austria y Bélgica. En términos interanuales, la OCDE creció +2,3% y Chile cayó -0,3%. Sus pares latinoamericanos en la OCDE: México +1,5%, Colombia +1,3% y Costa Rica +1,2% en ese mismo trimestre.

En América, según el FMI, Chile será en 2026 el segundo de menor crecimiento del continente, solo por encima de Bolivia (-2,8%). La tabla del FMI/BM para 2026:

– Paraguay: 4,6% / Perú: 3,2% / Colombia: 2,3% / Brasil: 2,1% / Argentina: 2,1% / México: 1,4-1,5% / Chile: 0,6-0,8%.

El promedio de América Latina y el Caribe es 2,2% en 2026. Chile está 1,4 puntos por debajo.

Más allá del relato oficial, el consenso técnico describe un agotamiento estructural que viene desde 2014. Entre 1990 y 2013 Chile se acercó al PIB per cápita de Portugal y España. Desde 2014 se aleja. En 2013 Chile era 80% del PIB per cápita de Portugal; en 2024 era 71,5%.

2026 no es una crisis tipo 1982 o 2020. Es un estancamiento con inflación pegajosa y desempleo alto. Los organismos ven una salida en 2027, pero condicionada a la inversión minera, la recuperación de la confianza y la aprobación de reformas que desbloqueen la inversión.

En resumen, Chile dejó de crecer más que sus vecinos y más que la OCDE. La tarea para 2027-2028 no es solo crecer 3%, sino volver a crecer más que el promedio regional para no seguir perdiendo terreno.

Con Información de desenfoque.cl

gerente

Redacción.

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