Un reportaje exclusivo de T13 dio a conocer la declaración de una cabo primero de Carabineros, identificada como R.H.M. (31 años), quien fue detenida por presunto cohecho en el contexto de la mayor investigación por comercialización ilegal de armamento en Chile. La funcionaria, perteneciente a la 18° Comisaría de Ñuñoa, decidió no guardar silencio y explicó cómo terminó colaborando con una red criminal peligrosa que operaba mediante chats encriptados de Telegram.
En su testimonio ante la PDI, la uniformada aseguró que su participación no respondió a una alianza criminal premeditada, sino a una crisis económica personal. Según sus declaraciones, no se encuentra vinculada a ninguna organización criminal de tráfico ni otros delitos asociados, aunque reconoció que realizó consultas sobre diferentes sujetos porque enfrentaba problemas económicos graves. La carabinera indicó que incluso se declaró en quiebra.
El vínculo se habría originado a finales de 2023, cuando contactó a un prestamista informal de nacionalidad japonesa, identificado como G.T.B., para financiar el cambio de departamento. Según su relato, este sujeto le entregó 300 mil pesos en efectivo y el resto en transferencias segmentadas hasta completar un millón de pesos. Los altos intereses la llevaron a una situación económica crítica.
Para pagar sus deudas, la carabinera comenzó a utilizar el sistema institucional SICPOL para realizar consultas sobre sujetos que el prestamista le solicitaba, cobrando entre 9.000 a 20.000 pesos por cada reporte. La investigación estableció que el facilitador informal le pagó más de 300 mil pesos por información reservada.
La cabo primero relató que, al retrasarse en los pagos, fue víctima de fuertes presiones y amenazas verbales reiteradas. Mencionó que el deudor envió cobradores a su domicilio, lo que la obligó a seguir pagando por temor. Junto a su pareja decidieron cancelar el dinero impulsados por el miedo.
Los antecedentes de la PDI, obtenidos mediante agentes encubiertos, identificaron al prestamista japonés como una pieza clave en el tráfico de armas. El sujeto, que utilizaba a un subordinado apodado “El Hampa” como anillo de seguridad, posee un amplio prontuario delictual desde 2017 por delitos como asalto y porte de arma blanca. Actualmente, tras no ser capturado en la “Operación 3D”, el ciudadano extranjero se encuentra en calidad de prófugo de la justicia.
Con Información de desenfoque.cl
