Brasil, el país más grande de América Latina, define este domingo entre Lula y Flávio Bolsonaro en el balotaje más parejo de su historia. No se trata de una elección más: está en juego continuar con Lula o aventurarse con Flávio Bolsonaro.
El padrón del Tribunal Superior Electoral (TSE) es de 158.745.463 electores habilitados, con voto obligatorio de 18 a 70 años. Es el segundo padrón más grande de una democracia después de India y EEUU.
En la primera vuelta votaron 125.275.835 personas, un 78,92% de participación. Un total de 33,4 millones no fue a votar, lo que representó un 21,08% de abstención, récord. Esos ausentes son hoy el grupo más disputado. Además, hubo 2,3 millones de blancos (1,84%) y 3,6 millones de nulos (2,93%). Los votos válidos sumaron 119,3 millones. En estos grupos están quienes decidirán entre la centroizquierda que gobierna hoy y la ultraderecha.
Con el 99,99% escrutado hace tres semanas, Flávio Bolsonaro (PL) obtuvo 56.104.268 votos, equivalentes al 47,03% de los sufragios válidos. Su oponente, entonces favorito en las encuestas, Luiz Inácio Lula da Silva (PT), recibió 53.876.617 votos, el 45,16% de los válidos. Esa diferencia de 2.227.651 votos, 1,87 puntos, es la más pequeña de la historia entre el primero y el segundo en una primera vuelta brasileña.
Detrás quedó la llamada «tercera vía» de derecha, que ahora resulta decisiva. Entre quienes llegaron más atrás en la votación de septiembre están los derechistas Cury, Santos, Caiado y Zema, que obtuvieron 10,7 millones de votos en conjunto, cerca del 7,4% en la primera vuelta. A juzgar por las encuestas, sus electores no irían directamente a marcar por Flávio. Los resultados individuales fueron: Augusto Cury (Avante), 3.448.569 votos y 2,89%; Renan Santos (Missão), 2.675.887 y 2,24%; Ronaldo Caiado (PSD), 2.605.148 y 2,18%; y Romeu Zema (Novo), 0,27%.
Geográficamente, Bolsonaro ganó el Sur, el Centro-Oeste, Sao Paulo y Río de Janeiro. Lula arrasó en el Nordeste.
La evolución de las encuestas fue la siguiente. Entre el 6 y el 8 de octubre, Datafolha posterior a la primera vuelta mostró a Bolsonaro con 52% frente a Lula con 48% en válidos, y 49% a 45% en totales, una ventaja de 4 puntos para el hijo de Jair. Entre el 13 y el 15 de octubre, Datafolha registró 51% a 49% para Bolsonaro, mientras PoderData marcó 53% a 47%; Bolsonaro seguía sólido. El miércoles 21, Quaest mostró a Bolsonaro con 45% frente a Lula con 44% en totales, un empate técnico, con 9% de blancos y nulos; comenzaba el achique. El jueves 22, Datafolha, la última encuesta grande antes del blackout, dio 50% a 50% en válidos y 47% a 46% en totales para Bolsonaro, dentro del margen de error de 2 puntos; era la primera vez que daba empate numérico, con 5% de blancos y nulos y 2% de indecisos, y Lula recuperó 2 puntos en una semana. El sábado 24, Datafolha de boca de urna y AtlasIntel mostraron que la diferencia volvía a abrirse levemente: 51% a 49% para Bolsonaro en válidos según Datafolha, y 50,8% a 49,2% según AtlasIntel. Dos puntos, la menor diferencia entre candidatos de un balotaje antes de votar en 20 años, según O Globo.
Según las encuestas, Lula remonta porque su rechazo cayó de 52% a 47%, ganó 5 puntos entre jóvenes de 16 a 24 años que antes estaban con Bolsonaro y recuperó a mujeres. Pero la historia juega contra él: desde 1989, nunca ganó el balotaje quien salió segundo en la primera vuelta. Tiene que remontar 2,2 millones de votos.
Brasil no hace esperar como Chile. Las urnas abren de 08:00 a 17:00, hora de Brasilia; en Chile el horario es el mismo: 08:00 a 17:00. A las 17:00 de Brasilia (17:00 en Chile) cierra la votación. Desde ese minuto, el TSE empieza a divulgar boletines de urnas electrónicas. No hay conteo manual, son urnas electrónicas. Los resultados entran en tiempo real a la web del TSE y a la app.
Entre las 18:00 y las 19:00 de Brasilia (18:00-19:00 en Chile) llegan los primeros 10-20% de mesas, suficiente para ver la tendencia por estados. La hora clave: en 2022, con Lula vs. Jair Bolsonaro, el ganador matemático se supo a las 19:56 de Brasilia, casi 3 horas después del cierre. Hoy, con empate técnico, se espera que se estire hasta las 20:00-21:00 de Brasilia, 20:00-21:00 en Chile. Si la diferencia es menor a 1%, puede llegar a las 22:00.
No hay proyecciones oficiales de boca de urna permitidas hasta las 17:00. Después, el voto en el exterior ya dio pistas: en Nueva Zelanda, la primera mesa que cierra, Lula ganó 80,5% a 19,4% con 519 votos válidos.
Hoy no hay gobernador, senador ni diputado en juego. Es solo presidente. Por eso el escrutinio es más rápido. 48,7 millones de electores que no votaron a ninguno de los dos en la primera vuelta —entre tercera vía, blancos, nulos y ausentes— deciden si Brasil corona la ola de derecha que ya se llevó 7 países de la región este año, o si Lula, a los 80 años, hace el milagro que ningún brasileño hizo antes.
Con Información de desenfoque.cl

