Este viernes, Beatriz Morgan, gerenta general por poder de Sartor AGF, comunicó oficialmente a Azul Azul la revocación del mandato de todo su directorio.
La firma de Morgan marca el cierre de un ultimátum que Eduardo Godoy, liquidador de Sartor, la administradora general de fondos que controla el paquete accionario mayoritario heredado de Michael Clark, venía impulsando desde hace meses.
El club confirmó la situación a las 19:00 mediante un comunicado escueto.
«Daremos curso a la solicitud tal como indica la ley», señala el texto de Azul Azul.
¿Qué implica esto en la práctica?
1. No hay una salida inmediata de la directiva. La ley obliga a convocar a una Junta de Accionistas en un plazo de 30 a 45 días, a mediados de noviembre. Hasta entonces, el directorio actual continúa en funciones.
2. Ningún cargo está asegurado. Cecilia Pérez (presidenta), José Ramón Correa (vicepresidente), Juan Francisco Aylwin, Cristian Aubert, Miguel Berr, Pablo Silva, José Miguel Insulza, Aldo Marín, Roberto Nahum, Andrés Weintraub y Héctor Humeres pueden repostularse, pero ninguno tiene garantizada su continuidad.
3. El control regresa a Sartor. El fondo Tactical Sports, controlado por Asesorías e Inversiones Sartor S.A., hoy en liquidación, tiene derecho a designar a ocho de los once directores.
Es el segundo golpe en menos de 24 horas para la concesionaria.
Ayer, Azul Azul debió desmentir una información de Radio ADN que señalaba que en el directorio habían discutido, «aunque sea en tono de broma», cambiar el nombre de Universidad de Chile por «Leones» si la Universidad les quitaba el uso del nombre y la insignia. La frase de Cristian Arcos en Los Tenores fue: «Si nos quitan el nombre, nos quitan el nombre. Los jugadores y el cupo son de Azul Azul, entonces Charles Aránguiz tendría que jugar para Leones».
La respuesta de Cecilia Pérez fue tajante: «Nunca, ni siquiera en tono de broma, se ha discutido en nuestro directorio un posible cambio de nombre del Club Universidad de Chile. El convenio, que ya lleva 20 años, con seguridad tendrá mejoras en favor de ambas partes, y la U seguirá siendo siempre la Universidad de Chile».
El trasfondo es el mismo: el convenio de 2006 que permite a Azul Azul explotar la marca «Universidad de Chile». La casa de estudios no quiere renovarlo en las mismas condiciones mientras no exista claridad sobre quién es el dueño real del club tras la caída de Clark y la liquidación de Sartor. Godoy busca acercar posiciones con Rectoría. Ayer, Azul Azul propuso una comisión de abogados externos para negociar. La junta de acreedores de Sartor respondió revocando a todos.
Mientras tanto, el plantel entrenó hoy en La Cisterna con la mente puesta en Antofagasta. El sábado disputará la revancha de cuartos de final de Copa Chile, con un 0-2 en contra en la ida. En la tabla del Campeonato, la U pelea en la parte alta. En lo administrativo, como siempre, lucha por no caer.
El comunicado de Azul Azul cierra con una frase que suena a epitafio preventivo: «Seguiremos trabajando con máximo compromiso […] para los desafíos que vienen: un año 2027 emblemático, marcado por el aniversario 100 de la institución».
Con Información de desenfoque.cl


