En un editorial publicado el 17 de julio de 2026, se señala que existen temas sensibles en la agenda nacional que requieren atención de sectores democráticos, progresistas y de izquierda. Sin embargo, se advierte sobre episodios internacionales y regionales que atentan contra la estabilidad y la democracia.
El texto destaca declaraciones del secretario de Estado estadounidense Marco Rubio en una reunión convocada en Washington a la que asistió un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. Rubio se pronunció contra organizaciones comunistas, socialistas, anarquistas, antiimperialistas, anticapitalistas y antifascistas, calificándolas como “extrema izquierda radical” e indicando que “por demasiado tiempo nuestra doctrina contra-terrorista ha tenido un punto ciego…la violencia extremista procedente de la izquierda política”.
El funcionario estadounidense planteó que “sabemos lo que debemos hacer, y ahora debemos hacerlo” y advirtió que “ya no se puede negar ni ignorar, porque es hora de erradicar este mal para siempre”. Además, propuso que exista coordinación en inteligencia, seguridad y operativa para “combatir a la izquierda” y su supuesto accionar terrorista.
El editorial cuestiona si el gobierno de Chile seguirá la doctrina planteada por Rubio y si aceptará la coordinación propuesta. Plantea la necesidad de transparencia sobre si Carabineros, la PDI, la Agencia Nacional de Inteligencia, los mandos de las Fuerzas Armadas, la Cancillería y el Ministerio del Interior, entre otras entidades, se coordinarán con Estados Unidos en operaciones contra organizaciones comunistas, antifascistas y antimperialistas.
Se señala que declaraciones similares fueron expresadas formalmente ante funcionarios de 66 gobiernos en una reunión organizada por el Departamento de Estado, y se menciona que diez congresistas estadounidenses expresaron preocupación por el enfoque del Departamento sobre extremismo de izquierda, señalando que podría justificar acciones contra colectividades políticas y sociales.
El texto concluye con un llamado a que en Chile existan pronunciamientos explícitos desde el gobierno, el ámbito legislativo, los partidos políticos y movimientos de la sociedad civil respecto a los planteamientos del secretario de Estado estadounidense, como medida protectora ante amenazas que la administración Trump puede cumplir.
Con Información de elsiglo.cl
