El Movimiento EcoPanul inició el proyecto “El regreso de Lucumillos y Guayacanes al Panul”, una iniciativa financiada con seis millones de pesos del Fondo de Protección Ambiental (FPA) 2026, en la línea de valoración y conservación de la biodiversidad del Ministerio del Medio Ambiente, con el objetivo de recuperar y poner en valor parte de la flora nativa de la Región de Coquimbo.
El lanzamiento de la actividad se realizó en la Ensenada El Panul, donde participaron miembros de la organización, especialistas, vecinos y la seremi del Medio Ambiente, Jovanka Rendic, quienes conocieron en terreno las características y el valor ecológico de este espacio natural.
El proyecto busca contribuir a la protección y conservación de dos especies nativas amenazadas de la Región de Coquimbo: el lucumillo (Myrcianthes coquimbensis) y el guayacán (Porlieria chilensis). Para ello, contempla recorridos guiados, talleres de reconocimiento, recolección y germinación de semillas nativas, además de actividades participativas de reforestación.
Jovanka Rendic, seremi del Medio Ambiente, señaló que “este proyecto representa justamente el espíritu del Fondo de Protección Ambiental: que las propias comunidades se involucren en el cuidado y recuperación de los ecosistemas que forman parte de su territorio. El Panul tiene un enorme valor ambiental y también educativo, y aquí tenemos especies nativas que debemos conocer, proteger y ayudar a recuperar”.
Durante la jornada, Ana Sandoval, ingeniera forestal, magíster en Ciencias y especialista en conservación del Banco Base de Semillas de INIA Intihuasi, guió un recorrido por la Ensenada El Panul y compartió antecedentes sobre la flora presente en el lugar y la importancia de observar y valorar el ecosistema. Sandoval destacó las condiciones actuales del sector tras las lluvias de invierno, que han permitido una importante expresión de la vegetación, comentando que “las lluvias nos han traído mucho verde y comienzan a aparecer las primeras flores. Está precioso”.
La especialista hizo un llamado a visitar este espacio con responsabilidad, pidiendo respetar los senderos, retirar los residuos y evitar extraer elementos de la naturaleza. “Saquen fotografías, pero no saquen flores ni semillas. No necesitan llevarse nada: solo un recuerdo, una observación, una fotografía”, enfatizó Sandoval.
La actividad permitió vincular el conocimiento científico con la experiencia directa en el territorio, entregando a los participantes herramientas para reconocer la importancia de la flora nativa y comprender la necesidad de conservarla.
El Movimiento EcoPanul destacó que el proyecto busca generar un proceso de recuperación de estas especies a través de la participación de la comunidad y el conocimiento de su patrimonio natural. Durante los próximos meses se desarrollarán nuevos recorridos guiados, talleres de semillas y actividades de reforestación, con el objetivo de avanzar en la recuperación de poblaciones de lucumillo y guayacán y fortalecer el vínculo de la comunidad con la biodiversidad de la Ensenada El Panul.
Con Información de www.elcoquimbano.cl




