Miércoles, 28 de Octubre de 2026
Coquimbo

Deshielos 2026: balance de la nieve acumulada en la cordillera de Coquimbo y previsiones para los próximos meses

La Región de Coquimbo vive una temporada de deshielo marcada por una acumulación excepcional de nieve en la cordillera. Al 30 de septiembre de 2026, la superficie cubierta llegaba a 7.827 km², frente a los 1.848 km² registrados en la misma fecha del año pasado. Este panorama abre interrogantes sobre el agua que la nieve podría aportar a los ríos en los próximos meses y sus efectos en la disponibilidad hídrica regional.

Sobre la cobertura actual, Cristian Orrego, encargado del área meteorológica de CEAZA, precisó que al 30 de septiembre de 2026 se estimaban 7.827 kilómetros cuadrados cubiertos por nieve. Esa cifra se ubica sobre el percentil 99 de la serie histórica y representa la mayor superficie registrada por el sensor MODIS, muy por encima de los cerca de 5.500 kilómetros cuadrados de un año promedio.

Respecto del volumen de agua contenido en la cordillera, la Dra. Simone Schauwecker, cofundadora de Snowdata, explicó que el agua equivalente en nieve (SWE) indica el recurso hídrico total al derretirse y es fundamental para los pronósticos de caudal. Según Cristian Orrego, esas cifras alcanzaron entre 200 y 500 milímetros acumulados este invierno, mientras que el Dr. Álvaro Ayala, también cofundador de Snowdata, señaló que las estimaciones al 12 de octubre superan unas ocho veces el promedio del período 2000-2024.

En cuanto a los métodos de seguimiento, Cristian Orrego indicó que CEAZA monitorea mediante una red de estaciones meteorológicas de altura e imágenes satelitales. La Dra. Simone Schauwecker añadió que esto se complementa con observaciones en terreno por drones y sensores, además de la plataforma operacional SWEET-Coquimbo (nieve.ceaza.cl), operada por Snowdata —empresa derivada de CEAZA—, que integra el reanálisis ERA5, la modelación con SnowModel y registros de Landsat y Sentinel.

Sobre el estado actual del manto blanco, Cristian Orrego y el Dr. Álvaro Ayala coincidieron en que todavía no se ha derretido la mitad de la nieve acumulada en la alta cordillera. Ayala advirtió que parte del remanente podría perderse por evaporación o sublimación sin escurrir hacia los cauces.

La Dra. Simone Schauwecker destacó que la nieve puede constituir hasta el 80% del agua que fluye por los ríos de la región, aportando durante primavera y verano al riego agrícola, los embalses y la recarga de acuíferos.

En relación con los plazos, Cristian Orrego apuntó que el peak de mayor derretimiento se espera para noviembre, aunque los caudales máximos suelen registrarse entre uno y dos meses después. El Dr. Pedro Sanzana, investigador de CEAZA, precisó que el máximo de caudales podría darse en diciembre —o eventualmente en marzo según antecedentes históricos— y advirtió que las condiciones actuales muestran un desarrollo más acelerado.

Finalmente, Cristian Orrego sostuvo que la variación de las temperaturas y la ocurrencia de nuevas precipitaciones nivales son los factores determinantes. La Dra. Simone Schauwecker concluyó que sus implicancias son decisivas para que las Juntas de Vigilancia de los ríos y los agricultores planifiquen de manera eficiente el riego estival. Esta información también es relevante para los proveedores de agua potable, las centrales hidroeléctricas y la minería, sectores que necesitan anticipar la disponibilidad del recurso hídrico. El monitoreo nival es fundamental tanto en años con déficit de nieve como en temporadas de acumulación excepcionalmente alta, porque permite estimar la disponibilidad potencial de agua y apoyar la planificación de su uso.

Por Equipo OvalleHOY.cl. Fuente: Ceaza.

Con Información de ovallehoy.cl

gerente

Redacción.

Deja tu comentario