(Únete a nuestro canal de Whatsapp para recibir las noticias primero)
La renuncia anticipada de Enjoy en la operación del Casino de Pucón confirma mis inquietudes. Depositando cerca del 20% del presupuesto municipal, las condiciones complementarias y el futuro laboral en un operador que no ofrecía garantías, se corría un gran riesgo.
He denunciado en múltiples ocasiones las numerosas irregularidades de la empresa tragamonedas, empezando por las discrepancias entre el proyecto original aprobado por la Superintendencia de Casinos y Juegos (SCJ) y el que fue presentado a la Municipalidad. Además, los numerosos problemas y situaciones complejas ampliamente documentadas por este medio. Mis alertas en el concejo, la SCJ y otros foros no eran por capricho, ni motivos personales, ni mucho menos “por intruso”, como el ex alcalde Carlos Barra me tildó en varias ocasiones.
La razón es sencilla: la ciudadanía merece coherencia, respeto a los compromisos, honestidad y, sobre todo, transparencia. Desgraciadamente, se optó por la permisividad, ignorando modificaciones que alteraron sustancialmente la licitación original de Pucón.
En resumen, esto fue “la crónica de una muerte anunciada”, algo que advertí durante muchos años. Una jugada arriesgada que resultó perjudicial para la comunidad, con evidente complicidad institucional que generó dudas y riesgo para los ciudadanos.
Sigo pensando que una gestión municipal exitosa no debería depender de los casinos. Sin embargo, es preocupante encarar una transición incierta respecto al futuro de la comuna. Por ahora, la SCJ debe abrir una nueva licitación y garantizar que el operador transitorio (Enjoy) mantenga el casino en funcionamiento por un plazo máximo de tres años. Ellos deben asegurar el pago de 121.000 UFs anuales (alrededor de $5.000 millones) que corresponde al municipio, pagar a sus acreedores y cumplir, sobre todo, con sus trabajadores.
A título personal, creo que esta crisis representa una gran oportunidad para todos. Pucón debe exigir bases de licitación más rigurosas, que aseguren inversión real, empleo local, un compromiso genuino con la responsabilidad social, la sostenibilidad y otros aspectos que realmente beneficien a la comunidad. Como lo he propuesto en varias ocasiones, es necesario impulsar un proyecto que trascienda un Casino de juegos. Este debe integrarse a la oferta turística, hotelera, cultural, gastronómica, urbanística y comunitaria. Que la cadena de valor, la sociedad civil, el comercio y los servicios complementarios sean el verdadero socio del nuevo operador del casino.
Debemos comprender que Pucón es más que una marca turística; es una comunidad que, cuando se involucra en su desarrollo, se compromete y colabora. Y eso beneficia a todos. Especialmente considerando que se podría manejar una suma considerable de dinero durante un tiempo prolongado (15 años).
Es imperativo que estas decisiones no se tomen tras puertas cerradas; o mejor dicho, entre el alcalde y sus asesoras sin ningún tipo de participación del concejo. Debemos involucrarnos en este asunto y hacerlo nuestro. Es crucial consultar y permitir la participación de quienes dinamizan la comuna, incluyendo a la sociedad civil y todos aquellos que deseen contribuir. Hago un llamado a toda la comunidad a comprometerse activamente en todo lo relacionado con el casino, promoviendo un diálogo abierto y continuo sobre lo que realmente queremos para Pucón en los próximos 50 años.

*Cristian Hernandez, exconcejal RN de Pucón.
Con Información de www.lavozdepucon.cl







