
Por César Vargas Rojas, profe de la Facultad de Derecho, Universidad Andrés Bello.
En un mundo cada vez más digital, cuidar la seguridad en las plataformas online es clave para el desarrollo seguro del comercio.
Hace poco, el SERNAC alertó sobre casos de suplantación de identidad de proveedores de bienes y servicios. Este engaño se usa para redirigir a los usuarios a páginas truchas que parecen oficiales.
Lo curioso de esta situación es que no son los consumidores quienes directamente sufren la suplantación —como pasa en los típicos fraudes bancarios—, sino los propios proveedores. Pero al final, quienes más se ven afectados son los usuarios, a pesar de haber tomado todas las precauciones al realizar sus compras online.
Desde el punto de vista legal, hay que considerar dos casos. Primero, si el fraude se origina por fallas en los sistemas de seguridad del proveedor, este tiene que responder ante los consumidores. Según el artículo 3, letra d), de la Ley N° 19.496, se reconoce el derecho a la seguridad en el consumo, lo que incluye el ámbito digital. En estos casos, la empresa puede y debe denunciar ante el Ministerio Público, pero eso no la libra de su deber de asegurar la integridad de sus plataformas y de indemnizar si la falla de seguridad es culpa de ellos.
En segundo lugar, si el engaño se da por negligencia o descuido del consumidor, la responsabilidad recae en el mismo usuario, quien también puede hacer denuncias penales si resulta víctima de un delito. La jurisprudencia ha sido clara en señalar que tanto consumidores como proveedores deben estar atentos: hacer transacciones solo desde dispositivos personales, ingresar siempre a sitios oficiales y nunca acceder a enlaces cuya veracidad no se haya confirmado.
La conclusión es sencilla: la seguridad digital no es solo responsabilidad de las empresas ni una carga exclusiva de los consumidores. Es un compromiso compartido que requiere educación, prevención y actualización constante de las medidas tecnológicas. En un mercado cada vez más conectado, solo mediante la corresponsabilidad entre todos los actores podremos detener la expansión de fraudes y cuidar la confianza en el comercio electrónico.
Con Información de portalmetropolitano.cl
