Aquí tienes el contenido reescrito:
Las turberas son ecosistemas singulares y extremadamente frágiles, cuya degradación global asciende al 12%. En Chile, con cerca de 2,8 millones de hectáreas de turberas, entre el 10% y el 20% se encuentran deterioradas. Esto impacta en la disponibilidad de agua dulce en regiones sin glaciares y disminuye la capacidad de capturar carbono.
Este deterioro es el resultado de prácticas extractivas insostenibles, especialmente la recolección de Sphagnum magellanicum, conocido como musgo pompón. Esta especie, fundamental para las turberas, está en el centro de la investigación dirigida por el biólogo Sebastián Reyes, quien se graduó del Magíster en Ciencias Biológicas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).
Con el proyecto “PeatLab: micropropagación sustentable de Sphagnum magellanicum, una solución biotecnológica para la restauración de turberas” – ganador en el Concurso de Valorización de la Investigación Universitaria (VIU) financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) – el investigador propone una alternativa para el cultivo de este musgo, que se desarrolla principalmente en el sur de Chile y en la Patagonia.
“La estrategia consiste en estudiar la regeneración de esta planta para realizar cultivos en cámaras de crecimiento. Comenzaremos a pequeña escala, con la idea de luego aumentar a biorreactores y cultivar mediante propágulos – unidades que dan origen a nuevos individuos idénticos al original – en turberas. Este cultivo se llevará a cabo en condiciones controladas, lo que representa una innovación, ya que no se han realizado estudios integrados de microvariables ambientales en conjunto, especialmente en especies sudamericanas de Sphagnum. Si logramos definir la configuración óptima de estas variables, podemos esperar un crecimiento más eficiente de la planta”, explicó el biólogo.
Micropropagación
Reyes comentó que el musgo pompón ha sido uno de los productos forestales no madereros más exportados del país durante años. Se destina principalmente al mercado asiático y se utiliza ampliamente como sustrato en horticultura, especialmente para orquídeas tropicales y plantas carnívoras. Esto ha llevado a su sobreexplotación y a un riesgo para su conservación, dado su lento crecimiento.
“La turba es un recurso no renovable debido al tiempo que toma regenerarse. En un año, se logra menos de 1 mm de regeneración, lo que hace insostenible su explotación. Sin embargo, podemos usar musgo vivo en lugar de turba, aunque su sobreexplotación también resulta en la degradación de las turberas. La propuesta de PeatLab se centra en proporcionar plantas de Sphagnum de alta calidad, cultivadas en condiciones controladas en laboratorio, garantizando uniformidad, trazabilidad y alto rendimiento fisiológico, lo que mejora la eficiencia de las estrategias de restauración ecológica de turberas degradadas”, añadió el director del proyecto.
El investigador llevó a cabo un experimento de cultivo del musgo Sphagnum magellanicum bajo control de luz en el laboratorio, observando un crecimiento y desempeño superior de las plantas. Esto permitió diseñar un sistema de cultivo más preciso y uniforme que los métodos de invernadero usados por competidores internacionales. Además, asegura la producción de musgo endémico de las turberas sudamericanas, que podrá introducirse con éxito en su entorno natural.
Ley Pompón
En 2024, entró en vigencia la Ley 21.660 sobre Protección Ambiental de Turberas en Chile, conocida como “Ley Pompón”, cuyo propósito es salvaguardar este ecosistema clave para el cambio climático y la biodiversidad. Esta ley prohíbe la extracción de turba y permite la recolección de su cubierta vegetal bajo planes de manejo sustentable.
El proyecto PeatLab se encuentra en la fase TL3 y busca avanzar a TLR4 optimizando los parámetros críticos. El Nivel de Preparación Tecnológica (TLR) es una escala de nine puntos que evalúa la madurez de una tecnología desde su concepción hasta la comercialización. Entre las actividades fundamentales se incluyen la micropropagación, monitoreo fisiológico, transferencia tecnológica, formalización de la empresa de base científico-tecnológica (EBCT) y registro de propiedad intelectual.
“Con PeatLab, buscaremos transformar un desafío ambiental en una oportunidad de innovación, conciliando el crecimiento económico con un futuro sostenible para las turberas de Chile y del mundo”, concluyó Sebastián Reyes.
Con Información de osornoenlared.cl