Estimado Director,
La reciente editorial sobre el uso de scooters eléctricos en Pucón resalta un asunto que trasciende la tecnología y la regulación: cómo interactuamos en el espacio público. Estoy de acuerdo en que los beneficios de la innovación no pueden ser sostenibles si su costo recae en la comunidad en forma de inseguridad o conflicto.
Además de las responsabilidades que deben asumir las empresas operadoras y las autoridades, este contexto nos ofrece una valiosa oportunidad para la educación. La convivencia vial no se edifica únicamente con normas, sino que también requiere conciencia, criterio y respeto hacia los demás, especialmente en una localidad turística donde residen y se entrelazan habitantes, visitantes, deportistas y familias.
Fomentar una cultura de cuidado mutuo, mediante una educación ciudadana clara y continua, puede convertir un problema emergente en una oportunidad de aprendizaje colectivo, en línea con el espíritu comunitario que define a Pucón.
Atentamente,
Karen Osorio
Con Información de www.lavozdepucon.cl