Por Dra. Milagro Sosa, Directora Médica de Abbott.
Mientras que para muchas personas el gluten es parte de su alimentación habitual, para quienes padecen enfermedad celíaca, esta combinación de proteínas natural en el trigo, cebada y centeno provoca una fuerte respuesta autoinmune. Esto se traduce en síntomas incómodos como dolor abdominal, hinchazón, gases, diarrea, pérdida de apetito, desnutrición y dolores de cabeza frecuentes. Con el tiempo, esta reacción puede resultar en inflamación crónica y daños en la mucosa del intestino delgado, afectando gravemente la salud.
En Chile, se estima que la enfermedad celíaca afecta entre el 0,6% y el 1% de la población, según el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (INTA). Sin embargo, se cree que esta cifra podría ser más alta, ya que muchas personas con síntomas pueden no haber consultado a un profesional de salud.
La única forma de controlar la enfermedad celíaca es seguir una dieta estricta sin gluten de por vida. Por lo tanto, quienes ya han sido diagnosticados deben realizar cambios significativos en sus hábitos diarios para evitar el gluten. Esto puede resultar complicado, considerando que en Chile cada familia consume, en promedio, 15,7 kg de pan al mes, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Varios alimentos, como carne, pescado, frutas, verduras, arroz y papas, son naturalmente libres de gluten si se consumen sin aditivos que lo contengan. Igualmente, las harinas elaboradas a partir de alimentos sin gluten, como papas, arroz, maíz, soya, nueces, mandioca, amaranto, quínoa, trigo sarraceno o legumbres, son una opción adecuada, siempre y cuando no entren en contacto con productos que contengan gluten. Muchas personas observan una mejora en sus síntomas unos días o semanas después de iniciar la dieta.
Además, aquellas personas con enfermedad celíaca que necesiten tratamiento para otras condiciones de salud deben asegurarse de que los medicamentos, ya sean de venta libre o prescritos por su médico, no generen reacciones adversas en su intestino debido a su condición. Esto incluye el tratamiento de problemas respiratorios, cardiovasculares, de salud mental u otros, como la terapia hormonal de la menopausia, que puede requerir un uso prolongado de medicamentos según las indicaciones del médico.
En este contexto, Abbott ha revisado su cartera de medicamentos para identificar aquellos que son seguros para quienes siguen una dieta sin gluten y a la vez requieren tratamiento para otras condiciones de salud. En Abbott, trabajamos para ayudar a las personas a cuidar su salud y vivir de manera plena. Por esta razón, ofrecemos opciones de tratamiento que son seguras para todos, incluyendo a aquellos que, debido a su enfermedad celíaca, deben evitar el gluten.
Con acceso a productos seguros y confiables, y siguiendo una dieta libre de gluten, las personas celiacas pueden disfrutar de una buena calidad de vida y bienestar.
Con Información de www.elrancaguino.cl






