La investigación sobre este caso, que ha causado gran consternación en Colombia, ya ha permitido la captura de cuatro cómplices, entre ellos un adolescente de 14 años, acusado de ser el autor de los disparos que hirieron gravemente al senador Uribe Turbay.
«Hemos identificado como objetivo a cinco personas: las cuatro que están detenidas y una quinta por la que se ofrece recompensa y tiene orden de captura«, afirmó la fiscal general Luz Adriana Camargo a los medios colombianos.
Entre los arrestados están Katerine Andrea Martínez, conocida como «Gabriela», una joven de 19 años que habría entregado el arma al menor; William Fernando González Cruz, alias «El Viejo» o «El Hermano», quien se desempeñó como uno de los jefes logísticos del ataque; y Carlos Eduardo Mora González, un colombo-venezolano que identificaron como conductor de uno de los vehículos utilizados en la huida de los implicados.
Por su parte, el senador Uribe Turbay continúa en cuidados intensivos, con un pronóstico neurológico «reservado», aunque muestra señales de «desescalada» tras más de dos semanas del atentado.
Según el progreso de las investigaciones, revelado por el general Triana, el atentado fue minuciosamente planificado, con Chipi como líder de la operación: «un delincuente con más de 20 años de antecedentes penales, quien sería el principal coordinador de la acción criminal, desde su planificación hasta su ejecución«, afirmó el general Triana.
El sospechoso era conocido desde la década de 2000 por delitos como lesiones, robos, extorsión y violencia en Bogotá. Estuvo encarcelado en La Modelo, donde conoció a William González, El Hermano, en 2002.
«La investigación apunta a que [el atentado] no fue accidental. Es fruto de una planificación por parte de personas que se reúnen y se concentran para llevar a cabo un ataque contra la integridad del senador. Esto indica que hay alguien detrás de todo esto», comentó Triana en una entrevista con la revista Semana.
Aunque aún no se ha identificado al autor intelectual, el general aseguró que el grupo liderado por «Chipi» fue contratado como «outsourcing criminal», lo que significa un grupo delictivo que trabaja por encargo.
«[Chipi] es un líder con capacidad criminal probada, que organiza actividades delictivas y da instrucciones a un grupo de entre ocho y diez personas», afirmó Triana a Semana.
El funcionario comentó que, como en otros casos de delincuencia en Colombia, la célula delictiva de «Chipi» aprovechó el contexto de conflictos familiares del adolescente detenido, quien fue «instrumentalizado» para llevar a cabo el ataque.
Los otros implicados colaboraron en la planificación y en las maniobras previas, durante y después del atentado.
La detención de cuatro implicados y la identificación de Chipi como el jefe operativo del grupo, según Triana, acercan a las autoridades a esclarecer el crimen. Sin embargo, aún se desconoce quién es el autor intelectual y cuáles son sus motivaciones.
Por ahora, el jefe de la Policía Nacional afirmó que entre las hipótesis sobre el motivo del crimen se encuentran un posible delito político o la influencia de grupos paramilitares colombianos y trasnacionales, por lo que «nada está descartado».
(Imagen: Policía Nacional de Colombia)
PURANOTICIA // BBC MUNDO
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