
Un nuevo análisis señala que la pobreza infantil en Chile podría triplicarse, mostrando carencias que no son contempladas por la medición actual.
El Observatorio Niñez Colunga estima que, al tomar en cuenta las recomendaciones de la Comisión Asesora Presidencial para actualizar la medición de la pobreza, la cantidad de niñas y niños que viven en situación de pobreza se triplicaría. Esto deja en evidencia privaciones que no son detectadas por las mediciones actuales.
El Observatorio Niñez Colunga presentó un análisis que estima el impacto de la propuesta de la Comisión Asesora Presidencial para actualizar la medición de la pobreza en Chile. Basándose en el modelo propuesto por la Comisión en junio de este año, el Observatorio calcula que cerca de 1 de cada 3 niños y niñas en el país vive en situación de pobreza por ingresos. Esta cifra triplica la estimación actual, que señala un 10,5% de pobreza infantil.
El estudio, que utiliza datos de la Encuesta CASEN 2022 y los cinco escenarios planteados por la Comisión, muestra que la pobreza infantil está subestimada en la medición vigente. Por primera vez en más de una década, la Comisión actualiza la línea de pobreza por ingresos en Chile, la última revisión se hizo en 2013. Los cambios incluyen criterios más ajustados a la realidad de las familias, como la actualización de patrones de consumo basados en la Encuesta de Presupuestos Familiares 8 (2016-2017), la implementación de una “Canasta Saludable” que elimina más del 50% de alimentos ultraprocesados, una mejor estimación del costo real de la vivienda y ajustes en el cálculo de ingresos familiares disponibles.
“El aumento en el porcentaje de niños y niñas en situación de pobreza no se debe a que hemos subido el estándar para definir quién es pobre, sino a que por fin estamos considerando datos actualizados sobre el costo real de la vida y cómo viven las familias en Chile. Más allá de mejorar la calidad nutricional de la canasta, no se trata de exigir más, sino de medir mejor”, afirmó Paloma Del Villar, directora del Observatorio Niñez.
El análisis también revela que la niñez está sobrerrepresentada en la población en situación de pobreza: mientras el 19,7% de los adultos vive en hogares pobres según el escenario más completo, la cifra se eleva al 31,1% entre niños y niñas. Las diferencias son aún más marcadas en grupos específicos: los niños migrantes, aquellos que viven en hogares monoparentales o en zonas rurales, superan el 40% de pobreza en los escenarios más exigentes.
Asimismo, el estudio evidencia grandes desigualdades territoriales. En el escenario más completo, seis regiones superan el 35% de pobreza infantil. La Araucanía lidera con un 43,5%, mientras que las regiones del norte –como Arica y Parinacota, Tarapacá, Antofagasta y Atacama– oscilan entre un 30% y un 40%. La Región Metropolitana alcanza cerca del 30%, y aunque Magallanes y Aysén tienen los niveles más bajos, también muestran aumentos progresivos.
El informe también indica que la disminución de la pobreza infantil entre 2017 y 2022 ha sido menor a lo estimado oficialmente. Con la línea actual, se observa una reducción del 23,4%; en cambio, con la nueva metodología, la baja es de solo un 8%. Esto sugiere que el progreso ha sido más lento y desigual de lo que se pensaba.
“Las nuevas estimaciones de pobreza infantil se alinean con lo que ya estábamos observando. En nuestro Informe de Bienestar (2024), señalamos que 1 de cada 3 niños y niñas vive en hogares sin adultos con empleo seguro y que cerca de la mitad enfrenta inseguridad alimentaria. Las cifras de pobreza con la medición anterior no reflejaban esa realidad”, señala Del Villar.
Desde el Observatorio recalcan que el aumento de la pobreza no refleja un deterioro en las condiciones de vida, sino una forma más precisa de capturar las privaciones materiales que enfrentan los niños y niñas en Chile.
“La pobreza determina las trayectorias de vida y complica el proceso de crianza y educación para las familias. Tener datos actualizados y rigurosos no solo mejora el diagnóstico, sino que también obliga al Estado a pensar e implementar mejores políticas para garantizar los derechos de la niñez y reducir las desigualdades persistentes”, añade Del Villar.
Los resultados del estudio están alineados con los objetivos de la Política Nacional de Niñez y Adolescencia 2024–2032, especialmente con el compromiso de reducir de manera sostenible la proporción de hogares con niños y niñas en situación de pobreza. Incorporar una medición más realista y sensible de las condiciones de vida es clave para avanzar hacia el bienestar integral y el ejercicio pleno de derechos.
“Chile tiene un compromiso legal de asegurar a niños y niñas las condiciones básicas para vivir y crecer saludablemente. La pobreza es una amenaza directa a ese derecho. Esta nueva propuesta es un avance, pues obliga al Estado a confrontar honradamente la realidad que enfrenta gran parte de la infancia. Con estos datos, es evidente que la discusión sobre el desarrollo del país debe enfocarse de nuevo: no hay desarrollo posible si el futuro de Chile crece en condiciones que limitan su bienestar y amenazan su potencial”, concluye Paloma Del Villar.
Con Información de portalmetropolitano.cl






