Por qué Javier Milei optó por no atacar más a sus opositores y críticos en Argentina.

Esto ocasionó un notable descontento en varios sectores del espectro político argentino, que se movilizaron para apoyar al legislador.

El propio Oría, quien ha sido retuiteado en diversas ocasiones por Milei (una práctica que -según informan medios locales- actúa como un tipo de recompensa dentro del ámbito libertario), ha usado sus redes sociales para atacar a los opositores, llegando incluso a emplear insultos similares a los del mandatario.

El 30 de junio, Oría arremetió contra la periodista María O’Donnell -quien ha criticado la retórica violenta de Milei- a quien calificó de «mandrila».

«María O’Donnell nos ha estado comparando con el nazismo desde hace más de cuatro años. La verdad es que no sé qué resulta más insultante o injusto«, afirmó el realizador audiovisual.

El presidente ha presentado denuncias penales contra tres periodistas por calumnias e injurias, al ser llamados nazis, pero María O’Donnell no figura entre ellos. Los denunciados son Carlos Pagni, Ari Lijalad y Viviana Canosa, y al menos en los dos primeros casos, las acusaciones han sido desestimadas.

Casullo sostiene que el discurso político agresivo permite a Milei justificar decisiones que impactan directamente en la población, como los recortes en programas para personas con discapacidad o el financiamiento para la investigación científica.

Pero, ¿tienen estos discursos un impacto tangible en la vida cotidiana?

«Una de las interrogantes que tenemos es esa. Tras la violencia en las palabras, ¿se traduce en violencia en los hechos? Y es complicado responder«, comenta la periodista Rodríguez y añade:

«Siempre surge una alarma, ya que el discurso puede validar o motivar a algunos fanáticos. Pero hasta ahora, los analistas y expertos con los que hemos conversado coinciden en que esto aún no se ha trasladado a acciones concretas«.

Sin embargo, el diputado Esteban Paulón sostiene que esa retórica violenta ha trascendido los meros discursos y redes sociales.

Por ello, además de denunciar al presidente por su intervención en Davos, donde vinculó la «ideología de género» y la agenda LGBTIQ+ con el abuso sexual infantil y la pedofilia, el legislador también ha señalado al influencer libertario Pablo Pazos.

El diputado está convencido de que los ataques en su contra no fueron simplemente personales, sino que se extienden a toda la comunidad homosexual del país.

«Eso considero que tiene un impacto colectivo y por eso decidí denunciar«, señala y añade:

«Recientemente ha habido una serie de ataques y crímenes de odio. Parece que se está generando un ambiente que, tarde o temprano, acaba repercutiendo en violencia real. Y eso es grave«.

Un informe del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio LGBTIQ+ reveló un incremento del 70% en los crímenes contra lesbianas, gays, bisexuales y personas trans en Argentina en comparación con el año anterior.

Entre politólogos, académicos y hasta opositores, Milei es reconocido por su ingenio al trazar una retórica que ahora promete modificar.

A pesar de que se cuestionan moralmente sus insultos, se le atribuye cierta creatividad y, sobre todo, un método que ha sido efectivo.

En sectores de la oposición, varios han sido tentados a imitar su estilo. Aunque no alcanzan el nivel de insultos, la virulencia en el debate político argentino parece normalizarse.

«Algunas figuras de la oposición dicen ‘bueno, debemos empezar a comunicarnos de esta manera. Si así es el juego, juguemos’. Algunas personalidades en la Cámara de Diputados pero no sé si eso será exitoso«, opina Casullo.

Mientras tanto, Paulón reconoce que «como en toda política, lo que parece funcionar es imitado. Así que tenemos a algunos que buscan implementar el mileísmo, la cultura Milei, en la izquierda, en el peronismo, en el kirchnerismo, en la derecha… Y me parece que eso es un error«.

Rodríguez agrega un elemento clave para entender el cambio de Milei: «Lo que dicen en su entorno, y lo han informado nuestros reporteros asignados a la Casa Rosada, es que ‘no piensen que Milei va a cambiar; no queremos que cambie, porque una parte importante de su personaje es así’«.

«Nadie quiere moderar a Milei y convertirlo en algo que no es. Milei es esto; es rabia, tensión y dice lo que piensa. No habrá un cambio radical, pero sí estaría dispuesto a moderar su estilo«, indican sus allegados.

(Imagen: Getty Images)

PURANOTICIA // BBC MUNDO

Con Información de puranoticia.pnt.cl

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