Población penal en Chile llega a 61 mil reos y alarma el aumento de extranjeros.

Un informe indica que más de un tercio de los internos está en prisión preventiva. Los expertos advierten sobre el hacinamiento extremo y los riesgos ligados al crimen organizado.

Un informe oficial de Gendarmería de Chile revela que, hasta el 30 de junio de 2025, la población penal en el país llegó a un pico de 61 mil internos, la cifra más alta en años. De este total, el 34,9 % son personas imputadas, es decir, que aún no han sido condenadas, mientras que el 65,1 % está cumpliendo condena.

Este aumento ha sido constante, lo que ha generado preocupación tanto en el sistema penal como en las autoridades del Gobierno.

Proyecciones del Gobierno sobrepasadas

La cifra actual supera con creces las proyecciones del Gobierno. En septiembre de 2024, el exministro de Justicia y actual ministro de Seguridad, Luis Cordero, pronosticaba una población penal de 58.000 personas para el año 2026.

“Estamos en una situación crítica con solo 42.000 plazas”, manifestó en su momento a La Segunda. Actualmente, con 61 mil reclusos y solo 42 mil cupos disponibles, el sistema está claramente sobrepasado.

Riesgos de hacinamiento extremo hacia 2030

Según el centro de estudios Libertad y Desarrollo, el investigador Francisco Alcorta advirtió que, si no se implementan políticas públicas urgentes para ampliar la infraestructura carcelaria, Chile podría enfrentar un panorama aún más complicado en los próximos años.

“Si seguimos con esta rápida expansión y no hay un plan para desarrollar infraestructura, podríamos llegar a niveles críticos cercanos al 200 % para el 2030”, señaló Alcorta a Emol.

Población extranjera y crimen organizado: nuevos desafíos

Uno de los factores que ha complicado la situación es el aumento de la población penal extranjera, especialmente en casos relacionados con el crimen transnacional. Así lo indicó Ignacio Castillo, director de la Unidad Especializada en Crimen Organizado:

“El aumento de la población penal extranjera en las cárceles chilenas ha generado diversos fenómenos delictuales tanto dentro como fuera de la prisión, sumando nuevos riesgos, principalmente en relación con el crimen organizado transnacional y la complejidad de la administración penitenciaria”.

Una crisis que demanda respuestas

La situación presentada por Gendarmería evidencian la presión estructural que enfrenta el sistema penitenciario chileno. Ante la sobrepoblación, la falta de infraestructura y la creciente presencia de redes criminales extranjeras, el desafío para las autoridades se torna cada vez más complicado.

En este contexto, los expertos coinciden en la urgente necesidad de ampliar los cupos carcelarios, revisar el uso de la prisión preventiva y fortalecer la política de reinserción social, para evitar que el hacinamiento se convierta en una crisis incontrolable.

CHH

Con Información de www.chicureohoy.cl

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