La Seremi de Salud cierra un mall chino en Barrio Meiggs por vender patos, tortugas y ranas congeladas sin trazabilidad ni estándares del SAG. Los propietarios enfrentan multas de hasta $60 millones.
La Seremi de Salud Metropolitana clausuró un centro comercial de origen chino en el Barrio Meiggs de Santiago, al descubrir la venta de patos, ranas y tortugas congeladas sin la debida certificación sanitaria. La inspección evidenció que estos productos violaban la normativa de importación y comercialización de alimentos de origen animal establecida por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).
El seremi Gonzalo Soto explicó en 24 horas que esta práctica representa un riesgo directo para la salud pública. “Todo producto animal importado para consumo debe estar sin vísceras y correctamente etiquetado. En este caso, se encontraban enteros, con patas, uñas y cabeza”, destacó. También enfatizó que la falta de trazabilidad dificulta garantizar su inocuidad y aumenta el riesgo de enfermedades zoonóticas.
Esta acción de fiscalización no es un hecho aislado. Soto afirmó que su cartera ha intensificado los controles sobre el comercio de alimentos importados. “Desde 2023 hemos realizado más de 230 inspecciones en locales que venden productos asiáticos, y cerca del 60% no cumple con la normativa sanitaria”, comentó. Esta cifra refleja un patrón de incumplimientos relacionado con rotulación incorrecta, inadecuada cadena de frío y falta de documentos que justifiquen la legalidad de la entrada de estos productos al país.
Como resultado de la clausura, los administradores del recinto se enfrentan a sanciones económicas que podrían ascender hasta $60 millones, además de posibles acciones legales si se determina que hay riesgos adicionales para los consumidores. La Seremi también ha activado el retiro inmediato del stock observado y ha reforzado los controles en galerías comerciales del área.
La autoridad sanitaria instó a la ciudadanía a verificar el origen, etiquetado y sellos de importación antes de comprar productos de origen animal. “La seguridad alimentaria es responsabilidad de todos, pero comienza con un comercio que opere dentro de la legalidad”, concluyó Soto.
Con Información de www.diarioelcentro.cl






