El proyecto para reiniciar el tren trasandino tiene como objetivo mejorar la conexión entre Argentina y Chile, posicionando al Maule dentro de este futuro corredor ferroviario.
En esencia, la propuesta busca habilitar una ruta directa desde Mendoza hacia el Océano Pacífico, convirtiendo al centro-sur chileno en un eje fundamental para el comercio internacional.
La inversión prevista, que se aproxima a los 4 mil millones de dólares, busca facilitar el transporte de mercancías argentinas hacia Asia mediante puertos chilenos. En este marco, el Maule se transformaría en un área clave, no solo como ruta de paso, sino también como un territorio estratégico para la logística, con posibles repercusiones en transporte, servicios y cadenas productivas relacionadas con el movimiento de carga.
El nuevo diseño se aleja del antiguo cruce ferroviario y opta por el paso Planchón-Vergara, en la zona de Malargüe. Su menor altitud permitiría una operación más consistente durante el invierno, reduciendo las interrupciones causadas por la nieve, un problema frecuente en otros pasos andinos. Desde allí, el trazado avanzaría hacia Chile, conectando directamente con la región del Maule.
Adicionalmente, la red se integraría con las líneas ferroviarias argentinas, como San Martín y Sarmiento, conectando diversas áreas productivas de Argentina con el centro-sur de Chile. El trayecto finalizaría en puertos de gran capacidad, entre ellos San Antonio, lo que podría reducir significativamente los costos logísticos y crear nuevas oportunidades de desarrollo para las regiones interconectadas, con el Maule como un eje central de este corredor bioceánico.
Con Información de www.diarioelcentro.cl






