Diversos analistas cuestionan la idea de una política desprovista de ideología, señalando que todas las fuerzas partidarias, incluido el gobierno, profesan un conjunto de ideas que definen sus programas y acciones. Afirmar lo contrario constituiría, según estos críticos, una falsa noticia conceptual destinada a ocultar definiciones políticas claras.
En relación al gobierno del abogado José Antonio Kast, la exministra vocera Camila Vallejo explicitó que “el problema central es que hoy día en Chile nos gobierna la ultraderecha”, sacando a la luz el ideario ideológico de la administración que había permanecido en segundo plano en el debate público.
Un análisis de las medidas implementadas en los primeros meses de gobierno permite identificar políticas de extrema derecha similares a las desarrolladas en otros países como Argentina, Ecuador, Hungría, Italia y Estados Unidos.
Entre las acciones de esta administración destacan el desmantelamiento del Estado mediante la fusión o desaparición de ministerios; otorgamiento de altos beneficios a grandes empresas y grupos financieros; medidas para restringir derechos laborales; uso del autoritarismo para enfrentar conflictos sociales; gobernanza mediante decretos; minimización de políticas en derechos humanos y derechos de las mujeres; promoción de políticas económicas de “chorreo” desde sectores millonarios; alineamiento con acciones militaristas; incorporación de sellos religiosos; criminalización de la movilización social; vinculación de sectores políticos con la violencia; marginación de iniciativas para minorías sexuales, e incorporación de elementos estéticos de gobiernos anteriores.
Kast ha expresado que “mientras más se habla de derechos se restringe la libertad” y “nuestros hijos están amenazados por esta pseudolibertad”, posiciones alineadas con tesis de la ultraderecha mundial y organizaciones como la Political Network for Values, que presidió, y el Grupo de Conservadores y Reformistas Europeos.
La administración Kast se orienta hacia la eliminación de proyectos sobre legalización del aborto y eutanasia; menor tributación para super millonarios; reversión de la ley de 40 horas semanales hacia 50 horas; reformulación de iniciativas de salas cunas; promoción de una batalla cultural con preceptos religiosos y ultraconservadores; construcción de relatos ultranacionalistas, y una política general de regresión en derechos sociales, civiles y humanos.
En declaraciones anteriores, Kast identificó como problemáticas el “ambientalismo extremo, que prioriza la naturaleza por sobre el ser humano; el animalismo radical; el feminismo ideológico, que enfrenta a hombres y mujeres; y el indigenismo radical, que reemplaza la valoración de todos los miembros de la sociedad”.
Analistas advierten que desatender factores como el carácter ideológico y la definición política de esta administración puede generar confusiones y omisiones respecto al contenido e intención de los procesos políticos concretos en desarrollo.
Con Información de elsiglo.cl
