Lo que no se cuantifica no se puede optimizar – LAVOZDEPUCON

*Por Esteban Hernández

(Apoya el periodismo local e independiente haciéndote socio de La Voz de Pucón)

Imaginen intentar diagnosticar la salud de un paciente observando solo su temperatura. Suena absurdo, ¿verdad? Eso es precisamente lo que Pucón está haciendo al evaluar el éxito de su temporada turística únicamente a través de la ocupación hotelera. Preguntar a los hoteles cuántas habitaciones están ocupadas es como conducir fijándose solo en el velocímetro: obtienes un dato, pero pierdes la visión global.

La ocupación hotelera es una métrica obsoleta para la realidad de una economía moderna. ¿Qué sucede con los miles de turistas que optan por Airbnb, cabañas privadas o campings? ¿Cómo contabilizamos a los visitantes de un día que vienen de Temuco o Villarrica, consumen en restaurantes, participan en actividades y se van? La respuesta es clara: no lo hacemos. O, si lo hacemos, es con información desactualizada que no sirve para tomar decisiones en tiempo real. Y lo que no se mide, no se puede mejorar.

En la actualidad, existen herramientas de big data e inteligencia artificial que permiten obtener un panorama en tiempo real de la actividad turística. Por ejemplo, las transacciones electrónicas revelan patrones de consumo: cuánto gastan los visitantes, en qué momentos, y en qué tipo de negocios. Los sensores de tráfico pueden ayudar a estimar flujos de visitantes y detectar congestiones antes de que ocurran. Las proyecciones basadas en la actividad de comercios clave—como supermercados, estaciones de servicio y centros recreativos (termas, estaciones de esquí, etc.)—ofrecen indicadores anticipados que aportarían un gran valor a la hora de tomar decisiones.

En Chile ya hay ejemplos de estas prácticas. Sernatur ha incorporado big data para entender los movimientos turísticos a nivel nacional, y algunas municipalidades utilizan cámaras con inteligencia artificial para contar el flujo peatonal. La tecnología está disponible, es accesible y no es costosa.

Para Pucón, esto no es un lujo, sino una necesidad estratégica. ¿Cómo podemos planificar infraestructura si no sabemos realmente cuántas personas llegan? ¿Cómo atraer inversiones privadas si nuestra única estadística proviene de una llamada a los hoteles?

Es momento de que las autoridades locales y los gremios turísticos hagan un cambio. Deberían invertir en plataformas de datos integrados, colaborar con empresas, buscar alianzas con startups o desarrollar tecnología propia (hoy es más accesible que nunca) para realizar análisis predictivos y exigir a las compañías de servicios públicos que compartan información anonimizada. Tomar decisiones basadas en datos no solo es más preciso: es más justo, transparente y efectivo. Pucón merece métricas que estén a la altura de su potencial turístico. Confiar únicamente en la ocupación hotelera nos condena a gestionar el presente con los ojos cerrados al futuro.


*Esteban Hernández es periodista, director de La Voz de Pucón y emprendedor digital.

(Únete a nuestro canal de Whatsapp y recibe las noticias primero)

Con Información de www.lavozdepucon.cl

Salir de la versión móvil