
Investigación revela que la lesión renal aguda postoperatoria se asocia a un aumento importante en la mortalidad a largo plazo.
Un nuevo estudio encabezado por el Hospital Clínico Universidad de Chile y la Facultad de Medicina mostró un hallazgo clave: la lesión renal aguda tras una cirugía abdominal mayor es un fuerte predictor de mortalidad a dos años. El análisis incluyó cerca de 200 casos clínicos y subraya la importancia de vigilar la función renal como un indicador temprano de mal pronóstico en el periodo postoperatorio.
Lesión renal aguda: un marcador que no se puede pasar por alto
“Este estudio surgió de una pregunta clínica bien concreta: ¿qué les ocurre a los pacientes dos años después de una cirugía abdominal mayor?”, comenta el Dr. Antonello Penna, anestesista del Hospital Clínico Universidad de Chile y autor principal del trabajo.
Junto al residente Benjamín Césped y un equipo multidisciplinario del Servicio de Anestesia y Medicina Perioperatoria, el Dr. Penna lideró este estudio publicado con el título:
“Asociación entre la lesión renal aguda posoperatoria y la mortalidad a largo plazo en pacientes sometidos a cirugía abdominal mayor: un estudio de cohorte”.
El equipo revisó las historias clínicas de casi 200 pacientes mayores de 18 años que se sometieron a cirugías abdominales complejas, muchas de ellas oncológicas (hepáticas, pancreáticas o renales). Se analizaron datos demográficos, antecedentes médicos, características quirúrgicas, y complicaciones postoperatorias, incluyendo lesión renal aguda (LRA), neumonía, sepsis, infarto al miocardio y tromboembolismo pulmonar, además de la mortalidad hospitalaria y a dos años.
Hallazgos importantes
La variable principal que se analizó fue la mortalidad a los dos años, y los resultados fueron contundentes: los pacientes que desarrollaron lesión renal aguda tras la cirugía tuvieron un riesgo significativamente mayor de fallecer en ese periodo, incluso sin antecedentes de enfermedad renal.
“Estos pacientes no tenían diagnóstico previo de daño renal. Algo ocurre durante o después de la cirugía que los hace evolucionar peor. La lesión renal no parece ser la causa directa de la muerte, pero sí un marcador clínico de mayor vulnerabilidad general”, sostiene el Dr. Penna.
Las causas de muerte, detalla, están más vinculadas a enfermedades previas o complicaciones infecciosas y cardiovasculares. “Lo que observamos es que el deterioro renal deja una huella clínica que condiciona la salud futura del paciente”, agrega.
Nuevas preguntas, futuros estudios
El estudio abre la puerta a nuevas líneas de investigación, como implementar estrategias preventivas intraoperatorias para evitar daño renal o intervenciones tempranas en el seguimiento postquirúrgico.
“El siguiente paso será postular a fondos para investigar si ciertas intervenciones durante la cirugía podrían evitar que estos pacientes desarrollen lesión renal. Creemos que ahí podría estar la clave para mejorar su sobrevida”, anticipa el anestesista.
Una línea de investigación en expansión
Aunque el enfoque principal del Dr. Penna está en los efectos de los anestésicos generales sobre la función cognitiva postoperatoria, este estudio se alinea con una línea paralela sobre complicaciones quirúrgicas sistémicas. Además, colabora con el Dr. Luis Toro, nefrólogo y co-investigador del presente estudio.
Ambos están trabajando en una segunda investigación sobre el biomarcador FGF23 como predictor temprano de daño renal en cirugías urológicas, junto a los doctores Nicolás Valls y Fernando Marchant. Este nuevo estudio, también innovador a nivel nacional, se encuentra en fase de análisis de resultados y se espera su publicación durante el año. Tanto el Dr. Penna como el Dr. Toro forman parte del Centro de Investigación Clínica Avanzada (CICA) del Hospital Clínico Universidad de Chile y de la Facultad de Medicina, un espacio que impulsa investigación traslacional de alto impacto y que regularmente postula a proyectos de financiamiento competitivo.
Con Información de portalmetropolitano.cl






