- El reciente fallecimiento de Tomás Godoy Escobar plantea cuestiones importantes sobre los lugares no habilitados para el baño, a los que, sin embargo, las personas acuden a nadar.
Por Vicente Mud
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Pucón está nuevamente de luto tras el fallecimiento de Tomás Godoy Escobar (17), ocurrido el pasado martes. El accidente se registró en un lugar prohibido para el baño y de acceso restringido, conocido como las rocas en la Península. No es el único sitio frecuentado por bañistas que está en una zona no autorizada o prohibida para nadar.
De hecho, son tres los puntos específicos —incluyendo las rocas— que los bañistas visitan a pesar de la falta de autorización y medidas de seguridad. Los otros dos son La Barra del Trancura y La Poza. Según Esteban Bakit, asesor de la Dirección de Gestión de Riesgos y Desastres, estos lugares son “catalizadores de peligro”. “Primero, no hay medidas de seguridad, como boyas o salvavidas. Las condiciones del lago varían en toda su extensión”, explica Bakit.
El sector de La Poza no es una playa, sino un área designada exclusivamente para el movimiento de embarcaciones. Su uso recreativo está prohibido y es peligroso debido al tráfico de lanchas y la falta de vigilancia.
El sector de “La Roca” y las zonas rocosas en la Península son áreas extremadamente complicadas por sus grandes profundidades. “Estos lugares son complejos porque las corrientes superficiales son muy diferentes a las del fondo. La profundidad puede variar rápidamente, de 20 a 40-50 metros”, lo que representa un riesgo significativo, afirma Bakit. La peligrosidad de este lugar se evidenció con los casos de Tomás Godoy y Victoria Palma, ocurridos en fechas cercanas.
Otro lugar crítico es La Barra, en la desembocadura del río, donde se generan corrientes conflictivas. La fuerza del agua en esta área ha dificultado que los equipos de rescate localicen cuerpos de víctimas. “Hemos tenido accidentes mortales en estos sectores, donde las corrientes son a menudo peligrosas”, advierte Bakit. Entre los casos destacados está la desaparición del profesor Patricio Carvajal Rondenalli, en febrero de 2023, quien fue visto por última vez practicando stand up paddle sin chaleco salvavidas.
El capitán del puerto del Lago Villarrica, Alex Jeldres, enfatiza que estos accidentes son “fácilmente evitables”. “Para que una playa sea apta para el baño, debe cumplir con condiciones de seguridad específicas que minimicen el riesgo para los bañistas. Esto incluye un fondo uniforme, una pendiente suave, poco oleaje y la ausencia de obstáculos peligrosos”, indica Jeldres. Además, las playas habilitadas deben contar con personal de salvavidas y delimitaciones claras para áreas recreativas seguras.
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Con Información de www.lavozdepucon.cl
