El plan incluye alrededor de 20 intersecciones que han sido justificadas técnicamente y nuevas etapas que dependen de financiamiento externo.
La reciente instalación de nuevos semáforos en Lampa no es una medida aislada, sino parte de un plan integral de ordenamiento vial que la comuna no veía desde hace más de 15 años.
Así lo explicó Víctor Figueroa, ingeniero asesor y encargado del Departamento de Ingeniería de la Dirección de Tránsito municipal. Detalló que el último proyecto de instalación de semáforos se realizó en Valle Grande, en la intersección de San Martín con avenida La Montaña.
El ingeniero mencionó que la comuna se divide en tres sectores urbanos prioritarios: Lampa Centro, Valle Grande y Batuco, cada uno con sus propias dinámicas de tránsito y problemas específicos.
Con este diagnóstico, la Dirección de Tránsito llevó a cabo un análisis técnico para identificar las intersecciones que necesitaban semáforos, considerando tanto proyectos municipales como medidas de mitigación vinculadas a iniciativas privadas.
“No ponemos un semáforo en una esquina solo por ponerlo”, enfatizó Figueroa. Aclaró que cada cruce debe cumplir con criterios establecidos en el Manual de Administración de Tránsito, como el flujo vehicular, el volumen de peatones y los antecedentes de accidentes. “La primera etapa fue determinar qué intersecciones se justificaban técnicamente y, a partir de ahí, desarrollar los proyectos de ingeniería para su ejecución”, explicó.
Valle Grande tiene la mayor cantidad de cruces en evaluación
Uno de los sectores más analizados es Valle Grande, específicamente el eje de avenida La Montaña, que presenta una alta circulación vehicular y varios cruces importantes. Entre las intersecciones evaluadas están Avenida El Porvenir con La Montaña, San Cristóbal con La Montaña, Ferrocarril con La Montaña, Río Toltén con San Martín y Río Claro con San Martín, entre otras.
En este sector, la idea es crear una red de semáforos coordinados que permita un tránsito más fluido y reduzca paradas innecesarias. “La idea es que los ciclos estén sincronizados de manera que los vehículos solo tengan que detenerse una vez y luego seguir, priorizando de manera ordenada los distintos flujos”, agregó el ingeniero.
Según Figueroa, se evaluaron cerca de 30 puntos en diferentes sectores de la comuna, de los cuales aproximadamente 20 quedaron técnicamente justificados para su eventual instalación. Sin embargo, su implementación depende del financiamiento disponible. “Lampa no es una comuna con grandes recursos, así que necesitamos salir a buscar fondos, ya sea a través del Gobierno Regional o mediante aportes de proyectos privados”, explicó.
En cuanto a los semáforos ya en funcionamiento, aclaró que su objetivo principal no es reducir la congestión, sino regular maniobras peligrosas y facilitar incorporaciones seguras desde vías secundarias. “La prioridad es evitar maniobras innecesarias y situaciones de riesgo, más que mejorar los tiempos de viaje”, sostuvo.
Los dispositivos están en marcha blanca, en una fase de ajuste que se conoce como “sintonía fina”. “Hoy no están funcionando en su punto óptimo. Los tiempos se ajustan con datos reales y habrá un nuevo ajuste en marzo, cuando aumente el flujo con el regreso a clases”, detalló.
Finalmente, el ingeniero mencionó que el plan es progresivo y se está considerando la incorporación de cámaras de control de tránsito a futuro. “Lo importante era contar con el semáforo como base. Sin eso, no se puede avanzar”, concluyó.
Con Información de www.chicureohoy.cl






