Del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una iniciativa promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS), UNICEF, ministerios de salud y diversos actores de la sociedad civil. Este evento global tiene como objetivo resaltar la importancia de la lactancia como un pilar fundamental para la salud, el desarrollo y la equidad a lo largo de la vida.
En este marco, el comité de lactancia materna del Hospital Base San José Osorno ha organizado una serie de actividades para dar a conocer el trabajo de sus equipos en distintos servicios, tanto en atención abierta como cerrada, y para abordar los desafíos actuales en la promoción de la lactancia materna. Bajo el lema “Construyendo sistemas de apoyo sostenibles”, se busca resaltar el papel de la institución en la creación de entornos protectores e informativos para madres, padres, bebés y familias.
Entre las iniciativas más notables, se encuentra la Clínica de Lactancia del hospital, que ofrece orientación a las madres desde el nacimiento, resolviendo inquietudes, brindando educación y derivando a los diversos CESFAM para asegurar un seguimiento continuo. Asimismo, nutricionistas de los diferentes Centros de Responsabilidad ofrecen apoyo específico frente a las dificultades en el proceso de lactancia.
En áreas como pediatría, UCI pediátrica y neonatología, se promueve el uso de la leche materna como la principal fuente de nutrición, proporcionando herramientas que permiten a las madres mantener la lactancia incluso en situaciones complejas. Además, se incluye el acompañamiento psicosocial realizado por personal especializado, con el objetivo de empoderar a cada mujer con la información y el apoyo necesario. El SEDILE desempeña un papel crucial en la gestión del banco de leche humana, permitiendo que las madres hospitalizadas o ambulatorias puedan extraer su leche, que luego es procesada y entregada a sus hijos internados.
La Organización Mundial de la Salud ha afirmado que fomentar la lactancia materna no solo es una cuestión de salud pública, sino también una inversión inteligente: reduce costos en salud, favorece el desarrollo infantil, mejora los indicadores nutricionales y estimula la economía familiar y comunitaria (OMS, 2024).
A pesar de estos avances, debemos reconocer una realidad común: muchas mujeres inician la lactancia en soledad, sin el apoyo de redes familiares o comunitarias. La falta de respaldo emocional, acompañamiento continuo y espacios adecuados puede convertir un acto natural en una experiencia estresante. La evidencia científica y el desarrollo humano nos instan a participar activamente en este proceso: apoyar, acompañar y proporcionar herramientas concretas para que ninguna madre se sienta aislada. Porque cuando una comunidad apoya la lactancia, no solo se fortalece un niño, se construye una sociedad entera.
Ángela Berthet
Enfermera Pediatría HBSJO
Comité Lactancia Materna
Con Información de osornoenlared.cl





