Araucanía

La evolución de la icónica feria agrícola y gastronómica Kui Kui – LAVOZDEPUCON.

  • Lo que empezó entre 1998 y 2000 con un grupo de mujeres que vendían sopaipillas en carretillas bajo un árbol, hoy es una feria con 18 locatarios dedicada a la artesanía y la cocina tradicional mapuche para las familias que la visitan.

Por Vicente Mud

(Apoya el periodismo local e independiente haciéndote socio de La Voz de Pucón)

Con 26 años de historia, la feria se ha convertido en un espacio habitual cada verano, atrayendo a turistas y vecinos interesados en descubrir su oferta. A pesar de que el terreno actual se presenta consolidado y atractivo, sus inicios estaban marcados por la dificultad de un monte descuidado.

La historia no comienza en los actuales locales de madera, sino en las reuniones iniciales de este grupo de mujeres. «Alrededor de ’98, nos reuníamos en la posta de Quelhue, un espacio donde podíamos conversar sobre nuestros planes. Le presentamos la propuesta al alcalde de la época, pero no mostró interés por nuestro proyecto», recuerda Rosana Esparsa, socia fundadora de la Feria Kui Kui.

Durante esos años, el acceso al lugar estaba limitado, lo que dificultaba su difusión. «Existía el puente, pero llegar y promover la feria era toda una hazaña por la ubicación», comenta Marisa Esparsa, primera directora de la feria. Algunas pioneras debían transportar productos como harina e ingredientes en carretillas. «Comenzamos debajo de un árbol, en locales muy básicos que carecían de nailon y madera. En ese entonces, hacíamos tortillas a la orilla del río, no era este espacio», agrega Marisa.

La creación de la feria no fue un proceso fácil; se necesitó esfuerzo y dedicación. Doris del Carmen Matus, una de las fundadoras, recuerda con orgullo el trabajo necesario para establecer lo que hoy conocemos. «Transportamos la madera a mano por un antiguo puente colgante. Aunque había conectividad, éramos nosotras las que buscábamos los materiales y los llevábamos al terreno.», relata Doris.

El sitio actual era antes un monte inhóspito, pero gracias a la gestión de Carlos Barra, fue adquirido. «Esto era solo un monte y junto a otras mujeres, construimos los primerísimos locales, con solo tres hombres ayudándonos», indica Rosana. «Una vez conseguido el terreno, nos pusimos a trabajar, desbrozando, cercando y preparándolo para una red de agua que debíamos traer desde 3 km de distancia», añade Doris.

De sopaipillas a cazuela

Juanita Quintrileo, quien se unió en 2000, recuerda el tiempo en que solo eran cuatro personas y los pequeños logros traían felicidad. «Al inicio, vendía apenas tres sopaipillas, pero me sentía realizada. Luego empezaron a llegar las tortillas y seguía adelante, siempre con la esperanza de que mejoraría», comparte Juanita, a pesar de no contar con luz ni agua en los inicios.

Consolidada la feria, la creciente demanda impulsó la introducción de nuevos platos. De ofrecer solo sopaipillas, tortillas y cerezas, se incorporaron comidas más complejas como cazuelas y humitas, transmitidas desde sus ancestros.

Rosario Colipi, vicepresidenta de la Feria Kui Kui, destaca que muchas mujeres que comenzaron allí pudieron criar a sus hijos gracias a este trabajo. «Crié a dos hijos aquí, pude darles una educación, todos son profesionales ahora, y gracias a este trabajo, he podido mejorar mi situación», dice.

Hoy la feria cuenta con 18 locatarios, más del doble que al principio. Rosana Esparsa considera que la feria es más que un lugar para vender: “Ha sido nuestra escuela en lo cultural, personal y económico”, concluye.

Agenda Pucón

Puedes encontrar información sobre esta feria y otras actividades en Pucón en www.agendapucon.cl. Si deseas incluir tu actividad, puedes hacerlo gratuitamente en el sitio.

(Únete a nuestro canal de Whatsapp para recibir las últimas noticias)

Con Información de www.lavozdepucon.cl

Leave A Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *